jueves, 10 de noviembre de 2005

Yo soy yo

Hace un tiempo que estoy entrando a las librerías y buscando en la sección de libros infantiles uno que se llama "Yo soy yo", que es un libro para chicos que tenía a eso de los seis años, cuando armaba mi primera biblioteca en una caja de levadura "La Virginia". El problema es que después lo tuve que regalar en alguna movida de donaciones, y nunca más lo ví. Pero, por alguna razón, siempre me acuerdo de ese libro.
Busqué varias veces en Google, pero no hay caso. El problema es que no recuerdo la editorial ni el autor, aunque sospecho de Atlántida, y el nombre de Vigil algo tiene que ver.
Son extrañas las cosas que leemos cuando somos chicos, y como cambian los significados de eso a medida que una va creciendo.
Pero "Yo soy yo": La historia que recuerdo era la de un muñequito de trapo que buscaba su identidad. Viajaba y encontraba a diferentes personajes y trataba de parecerse a ellos, pero algo le faltaba, creo recordar, siempre llegaba a la conclusión de que él no era eso. Y finalmente se daba cuenta de que él era él, o más bien, yo soy yo, que por algo le pusieron ese título.

En fin, esta semana repetí la busqueda para ver si aparecia algo nuevo, inspirada por el sitio de Kathleen S. Deady, una autora de libros para chicos que tiene una colección impresionante de tapas (y algunas páginas) de libros infantiles, desde la década del '30 para adelante. Salió en Boing Boing la semana pasada. Y lo que encontré fué un libro nuevo, parecería, escrito por FIna Casalderrey y editado en España:

"La demencia senil es la temática tratada en
esta historia narrada por la niña protagonista.
En ella cuenta las situaciones que vive su
bisabuela por culpa de este mal: la
desorientación espacial, la incapacidad de
acordarse de hechos recientes, de reconocer a
los seres queridos e incluso a sí misma, y las
propias acciones cotidianas. Las consecuencias
de la enfermedad se presentan sin tabús, con
gran naturalidad y sin dramatismo. Las
ilustraciones, pintadas a la acuarela,
complementan la narración y muestran escenas
graciosas y divertidas con imágenes de carácter
figurativo y cómico, redondeadas y delimitadas
con trazos oscuros de gran soltura y
tonalidades cálidas. Con gran sencillez
muestran muchos detalles de los personajes
–edad, vestuario, expresiones– y de objetos del
entorno de las acciones –utensilios de la casa,
mascotas–. El breve texto aparece en letra
manuscrita y en mayúsculas para que el lector
elija la modalidad preferida."

Fuaaaaa... Así que finalmente me entra la duda existencial. ¿Existirá ese libro tal como yo lo recuerdo? Este nuevo libro no tiene nada que ver con la historia que yo recuerdo. Me gustaría encontrarlo y ver que fue lo que me llamó tanto la atención, cómo para recordarlo hasta ahora. Además de la duda más prosaica... ¿la realidad no es ya demasiado terrible como para darle de leer esto a un chico?

2 comentarios:

Daniel dijo...

uiiiiiiiiiiiiii


que bien, yo me acuerdo de ese libro; es mas cuando era pequeño lo leia en la biblioteca de mi colegio y si era asi, el iba buscando en todo lado q era y no se podia catalogar con nada, y concluia q el era unico y eso lo hacia especial.

puedo confirmar que el libro existe y que también a mi me impactó gratamente. Averiguare en mi antiguo colegio a ver si aun existe el libro para concoer autor y/o editorial.

Elita dijo...

Este libro y Bimbulli eran buenísimos. Ambos están en la biblioteca del Docente.
Me acuerdo que los leía de chiquita y mis padres me habían hecho los muñequitos, porque traían las explicaciones de cómo hacerlos!!!!
Saludos a todos!!!