lunes, 31 de marzo de 2008

kyoto mon amour

No Luk, no voy a poder llevarle el vinito a Murakami ;) 
Bueno, sigo dando vueltas y caminando, caminando, caminando. Una chica francesa en Calafate me había recomendado alquilar bicicleta, pero dadas las costumbres de manejo de los locales, creo que sería peligroso. Acá la gente maneja las bicicletas por la vereda y a la carga... y no conociendo las señales secretas de "correte pa'llá, cacho", mejor no arriesgarse. 

Además, es una hermosa ciudad para caminar, aunque se pasa de los edificios modernos (no demasiado altos tampoco) a casitas en callejones finitos, al río con los cerezos en flor, a la zona roja (o como se llame) con los cerezos iluminados... En fin. Ayer me metí a almorzar a eso de las 5 de la tarde en un estaurancito thai con vista al río... Kamo, se llama el río, según me informa el mapejo. Y en cuanto me descuidé, ahí, al fondo, apareció un arcoiris impresionante, y después se hizo doble. Im-pre-sio-nan-te! 

Después de dejar Tokyo se me hizo complicado conseguir internec, y recién ayer encontré un ciber acá en Kyoto. En el medio anduve por Nagoya (había una celebración budista en un templo dedicado a Kannon) y por Iseshi, donde está el templo shintõ dedicado a Amaterasu. De ahí de Ise me hice una escapada a Futamiura (un par de estaciones en tren), una ciudad en la costa donde hay un par de piedras cerca de la playa que están unidas por unas sogas. Puf que dá para investigar este lugar. Había un templo con muchas ranas... habrá que leer qué cornos era, pero había varias parejas con nenes muy chiquitos, así que quizás vaya por ese lado. 

Acá en Kyoto pasé ayer por el Taiko Center, hay unos videítooooos! Conseguí tabi, aunque no las de caña alta que era las que quería... y bué... Y más templos, y algún museíto. 

Se me acaba el tiempo acá y tengo que estar en un rato en un teatro donde va a haber una presentación de geishas y maikos (lamentablemente, Wata se niega a hacer el curso ese... pero seguiremos insistiendo ;) ). 

Sigo posteando fotos en Flickr: http://www.flickr.com/photos/chalten/

martes, 25 de marzo de 2008

Viajes con mis gatos

No, las michas se quedaron en Buenos Aires, pero quería aprovechar el título del cuento de Mike Resnick para este post. Si pueden (está en inglés) vayan y leanlo-n, está buenísimo. 

Pero sí, ando de viaje, eso sí. Locación espacial: Shibuya, Tokyo, Japón, Asia, Tierra, Sistema Solar, Via Lactea. Por la ventana del ryokan donde me estoy quedando (si corro la mámpara de papel y abro la ventana), se ve una magnolia en flor. Flores blancas contra la corteza negra, y el piso nevado de pétalos. 

No sé si es que no me acostumbro todavía al cambio de horario (12 horitas clavadas, si tienen bien el reloj acá), o es que hay tanto para ver, pero me estoy despertando a eso de las 4 de la matina, lo cual viene bien  para empezar a descifrar mapas y planear el día. 

Ayer ví el atardecer contra un cerezo en flor, con los jardines este del palacio imperial de fondo. Del lado de afuera, porque ya habían cerrado, ah-nada-es-perfecto. Pero en un rato me voy para allá de nuevo a ver cómo es del lado de adentro. 

Cosas curiosas y rapiditas:

- La plataforma terrestre de Tokyo debe parecerse bastante a un queso gruyere. Todo está conectado por tren, subte, monopatín, etc. Bueno, no, monopatín no ví. Siempre ando con dos mapas, uno con el de la red de JR+Subtes y otro con el geográfico. Porque el de subtes es muy clarito y todo, pero con la cantidad de líneas y estaciones que hay, han tenido que sacrificar la veracidad geográfica por la claridad expositiva (hola fer!). Ejemplo de libros de visualización de la información, el mapejo. 

- Ayer me fuí al mercado de pescado en el puerto (Tsukiji Market), y me desayuné un platazo de sushi que bueno bueno. La velocidad de los carritos con los que llevan el pescado es impresionante. Los bichos que se ven a la venta, también. 

- Teatro Nacional de Kabuki (Kabuki-za). Costó convencer al sujeto de informes de la entrada de que quería ver la función entera (unas cinco horas) en una ubicación decente, pero finalmente lo logré. Teatro lleno un martes a la mañana (función de las 11:00). Había un sujeto gritándole a los actores algo, no se qué, pero un timing impresionante el tipo. Si alguien sabe si es alguna demostración de fanatismo o alguien que lleva la cuenta del tiempo que va pasando o qué, agradecida. Vestimentas impresionantes. Gracias de nuevo bater, por los videos de TB, me vinieron bien algunas explicaciones para entender masomenos algo. 

- Estoy a la búsqueda de las tabi, por ahora creo que me voy a fundir comprando medias :) Medidas! Hasta ahora vi unas de caña corta en Tsukiji, pero eran azules y no me gustaron.

- Qué más... Yoyogi, Shinjuku, Ginza, Akihabara (qué loquero!). Me metí en un localcito de reflexología para que me hicieran un masaje (el chico también se "quejó" de mi espalda, Fabi, sentite acompañada!), porque esto es como un maremagnum-enquilombado-raro-no-entiendo-nada-yo-me-meto-en-cada-lado. Me encanta. Voy caminando hacia algún lado, me meto a mirar cualquier cosa y termino saliendo por cualquier otro lado (acá los negocios están mayormente en los edificios, así que en donde uno se descuida un segundo, se perdió). Igual, por ahora sigo con mi mapita en la mano. Y la navegación a lógica difusa nunca falla :)

- La gente, super amable. El primer día que llegué me quedé en un YMCA, me fuí desde el aeropuerto hasta ahí en tren. Una vez ahí, no podía encontrar el lugar. Un par de chicos de una óptica desenfundaron mapas y me pusieron en camino. Otro tipo se volvió hasta el auto (entre su rudimentario inglés y mi infinitesimalmente-cercano-a-cero japonés) y nuevamente mapa en mano me mostró para donde tenía que ir. Una chica de secundaria el otro dia empezó a orbitarme porque estaba mirando un mapa en la estación de subte y se ofreció a ayudarme a encontrar la salida. Bueno, de a poco voy entendiendo mejor como moverme en la ciudad. 

- Todavía no encontré la fanta uva! Pero hay máquinas expendedoras por todos lados, gaseosa, cerveza (no encontré las de sopa todavía tampoco, pero sigo buscando). 

- Las nubes son extrañamente parecidas a las de Buenos Aires. Increíble (lo digo en serio, las nubes siempre son distintas en todos los lugares a los que fuí). Acá parecen más altas nomás. 

- Subí fotos a flickr, por eso este post está en modo texto: http://www.flickr.com/photos/chalten/

Ya esto se está haciendo largo y tengo que arreglar algunas cosas, así que por hoy queda acá. Si puedo sigo posteando. 
 

sábado, 8 de marzo de 2008

y... hacé la tirada

Quería reflejar un poco por estos lares la noticia de la muerte del creador de dungeons and dragons (D&D para los amigos). El hecho es que esta semana se nos fué Gary Gygax, así, tan redepente. 
Aún siendo más tolkiendili que dungeonera, los juegos derivados del invento de este señor me han dado unas cuantas horas (¿días? ¿semanas? ¿meses?) de diversión (¿terror? ¿ansiedad? ¿suspenso?) con algunos de mis mejores amigos. Ah-las-locuras-de-juventú.

¿Cómo escuchar a Loreena Mckennitt sin pensar en aquella nazgûl que se nos escapó de las manos cuando casi, casi, casi la teníamos? ¿Cómo mirar los libros de Tolkien en la biblioteca sin pensar... "ah, y te acordás aquella vez cuando estuvimos bajando en barco por el Anduin. A quién fué que terminamos tirando por la borda?". Cabalgatas interminables por las pampas de Rohan.
Cómo caminar tardecito por buenos aires sin cruzarse con alguno de nuestros personajes de mago o vampiro. Sin saludar, claro... no sea cosa que...
Ah, los primigenios, o los hombres serpiente que hemos esquivado por ahí (o mejor dicho, que no pudimos esquivar a tiempo). Jedis y cazarrecompensas, mercenarios temerarios, y algún ewok adoptivo. En fin, que a los roleros se nos pianta un lagrimón.
Me gustó mucho la tira de xkcd de esta semana, dedicada a este caballero, así que la linkeo en este post y me dejo de jorobar con la nostalgia rolerística. Se llama "Ultimate game":


jefe: Muerte?
muerte: Soy yo.

jefe: Habla el jefe. ¿Dónde estás? Hace días que no pasás por la oficina!
muerte: Me han demorado.

jefe: ¿Qué pasó?
muerte: ¿Viste que cuando alguien se muere, pueden desafiarme y jugar por su alma?
jefe: Claro, el procedimiento estándar. 

muerte: Bueno, no pensamos en el tipo este. Puede llevarme un poco más de tiempo. 
Gary Gygax: Agrego el paladín a mi grupo.
muerte: Oh, jesús! Ahí está sacando otro libro de reglas.

domingo, 2 de marzo de 2008

armando batifondo

Hace un tiempito que andaba dándole vueltas a la idea de armar un taiko (tambor japonés) o algo que se le pareciera. Y hará unas tres o cuatro semanitas me encontré por ahí con una sección de caño de zinc (54 cm de diámetro por unos 70 cm de alto) que me dió el puntapié inicial para buscar los demás materiales mas en serio.
Para el parche, había pensado en algo basado en cinta scotch y placas de radiografía, o sea una combinación de los tambores que usamos para práctica en el Nichia con Naty (que algunos llaman gomidaiko por gomi = basura en japonés), definido por uno de los chicos de Bowdoin Taiko como "un instrumento musical de gran belleza y gracia, que algunos trogroditas sin educación pueden atreverse a utilizar para guardar su basura." (Se hacen con tachos o con cámaras de autos cubiertas con varias vueltas de cinta scotch). 

Además, el grupo de Emi tiene una tradición de armar taikos con materiales "reciclados" (las comillas vienen porque parece que a veces no sería tan claro que el objeto en cuestión haya sido descartado previamente). Así que del rejunte de todo esto resultó el ¿diseño? que terminé usando. 

Quería que mi taiko quedara bonito, asi que descarté las cubiertas de auto o tachos de basura como material base y salté feliz como una lombriz (de las que saltan) cuando encontré el caño de zinc. Para darle un toque especial, decidí pintarle algo en el parche (para lo cual usé pintura acrílica sobre la placa de radiografía). Opté por un par de girasoles, medio por la frase de Ginsberg "Which way will the sunflower turn surrounded by millions of suns?" y medio por lo de Samurai Champloo. Por ahí el siguiente proyecto involucra edelweiss, quién te dice. Además, tenemos el Sunflower Sutra, también de Ginsberg, y ya me veía pintándolo en el cuerpo del tambor.

"I walked on the banks of the tincan banana dock and
sat down under the huge shade of a Southern
Pacific locomotive to look at the sunset over the
box house hills and cry.
Jack Kerouac sat beside me on a busted rusty iron
pole, companion, we thought the same thoughts
of the soul, bleak and blue and sad-eyed,
surrounded by the gnarled steel roots of trees of
machinery.
The oily water on the river mirrored the red sky, sun
sank on top of final Frisco peaks, no fish in that
stream, no hermit in those mounts, just ourselves
rheumy-eyed and hungover like old bums
on the riverbank, tired and wily.
Look at the Sunflower, he said, there was a dead gray
shadow against the sky, big as a man, sitting
dry on top of a pile of ancient sawdust--
--I rushed up enchanted--it was my first sunflower,
memories of Blake--my visions--Harlem
and Hells of the Eastern rivers, bridges clanking Joes
Greasy Sandwiches, dead baby carriages, black
treadless tires forgotten and unretreaded, the
poem of the riverbank, condoms & pots, steel
knives, nothing stainless, only the dank muck
and the razor-sharp artifacts passing into the
past--
and the gray Sunflower poised against the sunset,
crackly bleak and dusty with the smut and smog
and smoke of olden locomotives in its eye--
corolla of bleary spikes pushed down and broken like
a battered crown, seeds fallen out of its face,
soon-to-be-toothless mouth of sunny air, sunrays
obliterated on its hairy head like a dried
wire spiderweb,
leaves stuck out like arms out of the stem, gestures
from the sawdust root, broke pieces of plaster
fallen out of the black twigs, a dead fly in its ear,
Unholy battered old thing you were, my sunflower O
my soul, I loved you then!
[...]"

Entonces, me puse a buscar unas radiografías viejas, las decoloré (el viejo truco del agua y lavandina, batman) y las recorté para que quedaran redondas. Les pinté encima una especie de girasol a cada una y voila!


El resultado final fué esta placa, que iba a usar despues como base del parche:



A continuación, y habiendo desempolvado algunas formulas básicas de geometría (circunferencia es igual a Pi x radio, diámetro es igual a radio x 2), me conseguí unas varillas de hierro (largo 201 cm, trefilado del 6, pero el hierro dulce parece ser mas fácil de soldar, según los expertos), luego de sorprender a varios en el corralón de materiales (por los dioses, una mujer aquí!) y de aparecerme en la oficina con las mentadas varillas (semana de trabajo complicada, se tuvieron que quedar ahí unos días hasta que me las pude traer).

Como no tengo una autógena en casa, y ya me veía complicada con el tema, decidí no soldar las varillas (aunque hubiera sido una buena idea, porque quedó un poco bandeada la junta que hice con cinta aisladora; en fin, vive y aprende). Para doblar las varillas a algo que se pareciera a una circunferencia, usé una pequeñita morsa azulita:

Y luego de charlar un rato con la varilla, entre las dos la convencimos de que lo de las curvas le sentaba bien.



Entonces, y después de recubrir los bordes del caño de zinc con cinta aisladora (dos capas para evitar que fuera demasiado filoso para apoyarle el parche arriba), me puse a cubrir de contact y cinta scotch transparente los parches:


Como iba a tener que pasarle una soga para unir ambos parches, reforcé los bordes con cinta adhesiva de tela gruesa y le puse refuerzos extra por donde estimaba pasar la soga. Ahora veo que la cinta de tela tiende a despegarse del parche, asi que tendría que haberle pasado una vuelta entera de cinta scotch transparente arriba de nuevo (ya que estamos, para este diámetro de parche usé unos 30 mt de cinta scotch y unos 4 mts de contact por parche). Aprovecharé a cuando lo desarme para pintarlo (y ahí van a ir otros 30 mts de cinta scotch adicionales).


Cuando llegó el momento de poner los parches en sus lugares (arriba y abajo del cuerpo), me puse a marcar los pasadores de soga con un cutter. Para ampliarlos un poco más fuí poniendo abridores (está bien, son palitos para comer!) y ayudandome con otra maderita fuí pasando el cordón de algodón por los abujeros que quedaban. Comentario anecdótico al margen, conseguí el cordón en una merceria el día de una tormenta de fin de verano en buenos aires, o sea que la construcción del coso este incluyó vadeo de rápidos en calzada, también.
Para el armado solicité la ayuda de una experta en el tema de cordones, piolines y soguitas.


Un detalle mas cercano del mecanismo pasador de soga. La asistente se había retirado a descansar luego de una ardua batalla. 


Entonces, finalmente terminé tensando la soga y rodeando el tambor con un par de vueltas, tratando de acordarme cómo eran las vueltitas esas que me había mostrado Narda y que quedan tan monas en los shime y los okedo. Calculo que habré usado unos 28 metros del cordón. En una parte quedó como tenía que quedar, y esa es la que se vé en esta foto:


Finalmente quedó como una especie de okedo grandote. Muy bonito. Entonces, creo que el siguiente proyecto consistirá en armar una base como para poder darle lindo :) Alguien dijo torreta?


Parece que suena fuerte, eso sí... tiemblan los vecinos.

Banda de sonido para el armado del engendro mutante: Kodõ (claro :) ), Patty Smith, Kevin Johansen, Portland Taiko, Sachdev/Hussain, Shakti, De boca en boca, Belle & Sebastian, Pet Shop Boys y Everything but the girl.