lo escrito

miércoles, 20 de junio de 2018

las banderas de Belgrano

En este ejercicio de poner en juego una palabra que valore los ideales revolucionarios sobre los que nos construimos, preparé para el 20 de junio un texto para compartir en el acto de la escuela. Una parte del texto la tomé prestada de las palabras del periodista y diputado rosarino Carlos del Frade, que nos contó acerca de estas banderas de Belgrano hace unos años. Y afortunadamente Goleth agregó sobre el cierre del acto otra bandera que yo me había olvidado, la de la educación, en la forma de las escuelas para cuya construcción don Manuel donó gran parte de su dinero. 



El otro día vinieron los chicos de 1B a preguntarme por qué la gente confunde la bandera con el mundial de fútbol. Creo que estaban haciendo unas entrevistas para algo que nos van a mostrar… Me dejaron pensando, porque tenía que ver con algo que yo quería decirles hoy acá, sobre los símbolos, y las ideas que muestran y que ocultan.
Empiezo lejos, con una historia budista. No sabemos del todo si esta historia ocurrió, hay debate sobre si se escribió en la India o en China. El caso es que pasó hace mucho tiempo. Los japoneses, preocupados por la veracidad de esta historia, mandaron monjes a China a preguntar. Un grupo de monjes volvió y dijo que era una imitación china de las historias de Buda. Pero justo cuando estaban a punto de quemar el manuscrito, llegó otro grupo y los detuvo, porque el Emperador chino quería conocer el texto. Así que el manuscrito se salvó y hoy todavía podemos leerlo, y es parte de una conversación de Buda con sus estudiantes que se llama Shurangama[1].
La cosa es que uno de los estudiantes, Ananda, va y le pide a Buda una enseñanza perfecta para entender todo. Buda le responde: Para señalar la luna se necesita un dedo ¡Pero qué calamidad sería confundir un dedo con la luna! [2]. Guiada por el dedo, la gente debe mirar hacia la luna, pero si se quedan mirando al dedo como si este fuese la luna, estas personas no solo pierden la figura de la luna sino el sentido de la señal [3]. Y de ahí viene el proverbio Zen, “No confundir la luna con el dedo”.
¿A qué apunta este dedo que es nuestra bandera? No digo cualquier bandera, digo la nuestra. De China nos vamos a Rosario, un febrero de 1812, a las orillas del río Paraná, donde Belgrano se prepara para iniciar la marcha hacia el norte. “Siendo preciso enarbolar bandera, y no teniéndola, la mandé hacer blanca y celeste, conforme á los colores de la escarapela nacional”, le escribe Belgrano al gobierno superior de las Provincias del Río de la Plata, el Triunvirato.  El 27 de febrero la usa para inaugurar una batería de artillería en la isla Espinillo y convoca a sus tropas: “¡Soldados de la Patria! En este punto hemos tenido la gloria de vestir la escarapela nacional que ha designado nuestro Excmo. Gobierno: en aquel, la batería de la Independencia, nuestras armas aumentarán las suyas; juremos vencer a nuestros enemigos interiores y exteriores, y la América del Sur será el templo de la Independencia y de la Libertad.”
El gobierno central respondió negativamente a la creación de esta bandera y ordenó a Belgrano usar la del fuerte de Buenos Aires, o sea la española. Lamentablemente, la carta llegó a Rosario un día después de que Belgrano partiera a hacerse cargo del Ejército del Norte y no se enteró.[4] Por esto continuó usando la misma insignia hasta Jujuy, donde la usa para festejar el aniversario del 25 de mayo, ése 1812, a dos años del primer gobierno patrio. En junio finalmente llega a sus manos una sanción del Triunvirato por armar tanto revuelo albiceleste… En 1813, sigue usando la misma insignia blanca y celeste, aunque como bandera del Ejército. Finalmente, en el Congreso de Tucumán de 1816, junto con la Declaración de la Independencia, se define como pabellón nacional la bandera que conocemos hoy, basada en el diseño de Belgrano. Belgrano 1 – Triunvirato 0.

            Así que podríamos decir que esta bandera que nos acompaña hoy aquí, y en las tribunas del mundial, es una bandera nacida de la rebeldía y del grito independentista sudamericano.

Hoy conmemoramos  la muerte de Manuel Belgrano, abogado, periodista, militar, revolucionario independentista. Celebramos su vida y sus ideales. ¿Cuáles eran las otras banderas de Belgrano?
El periodista Carlos del Frade, que se enamoró de El Chaltén hace unos años cuando nos visitó para la Feria del Libro, nos contaba que Belgrano escribía en La Gaceta de septiembre de 1813, "Se han elevado entre los hombres dos clases muy distintas; la una dispone de los frutos de la tierra, la otra es llamada solamente a ayudar por su trabajo la reproducción anual de estos frutos y riquezas o a desplegar su industria para ofrecer a los propietarios comodidades y objetos de lujo en cambio de lo que les sobra. El imperio de la propiedad es el que reduce a la mayor parte de los hombres a lo más estrechamente necesario". Esto dicho treinta y cinco años antes del “Manifiesto Comunista”, de Carlos Marx y Federico Engels.
También comparte con nosotros otras reflexiones acerca de Belgrano, en su libro “Los caminos de Belgrano”, y hay un documental breve que pueden encontrar en Youtube.

«La distribución de tierras que plantea en el Reglamento para los 30 pueblos de las Misiones de diciembre de 1810 es el exacto contraste a la concentración de tierras que hoy se impone no solamente en aquella provincia sino en otras.
Su alianza con Martín Miguel de Güemes y el impulso del llamado fuero gaucho que liberaba al trabajador rural de las demandas de sus patrones, le costó la traición de las clases acaudaladas de Jujuy, Tucumán y Salta pero, en forma paralela, introdujo a las masas de los pueblos originarios y explotados por generaciones a la lucha por la independencia que fue lograda por aquellas medidas de Don Manuel.
            Aquel brillante abogado y dirigente político dejó de lado sus comodidades materiales y personales y consagró su existencia hasta morir en la pobreza y el silenciamiento, condenas concretas impuestas por las élites que jamás le perdonaron sus decisiones a favor del gauchaje, las comunidades indias y en contra de las clases dominantes.
Hay que celebrar el primero y último símbolo de identidad que es la bandera, pero también es preciso pensar, discutir y hacer visibles las otras banderas de Belgrano, aquel revolucionario cuyas ideas nos sirven no solamente para pensar lo sucedido, sino para pensar nuestro presente y futuro. »[5]
Gracias.


[1] THE SHURANGAMA-SUTRA (T. 945): A REAPPRAISAL OF ITS AUTHENTICITY by Ronald Epstein. American Oriental Society, March 16-18, 1976, Philadelphia, Pennsylvania. http://online.sfsu.edu/rone/Buddhism/authenticity.htm
[5] Tomado y adaptado de “Las banderas de Belgrano”. Carlos del Frade. https://www.pelotadetrapo.org.ar/2013-09-05-12-30-19/2012/425-las-banderas-de-belgrano.html

sábado, 24 de marzo de 2018

discontinuidades de facto



Éstas son las palabras que leí ayer en el acto de la escuela por el Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia. El acto en sí mostró algunas de las tensiones que circulan por espejo social que es la escuela pública. Luego de estas palabras y la proyección de los primeros diez minutos de La noche de los lápices, hubo una intervención de otro docente habilitada por prácticas machistas que intentó meter en el juego a la teoría de los dos demonios, y que se fué de mambo cuando se la intentó bajar a nuestra realidad en la escuela. Cuando digo prácticas machistas digo habilitar la voz de un hombre sin los mismos requisitos que tienen que tener las voces que hablan en un acto oficial escolar. Antes de cada acto, l@s profes nos inscribimos en un libro de circulares para colaborar en diferentes partes. En mi caso, que me anoté para las palabras alusivas, también es un requisito que estas palabras se presenten con anticipación al rector, para que pueda revisarlas. Así que las leímos en rectoría, y también con los aportes de la secretaria y la asesora pedagógica de la escuela, revisamos el contenido. Como a la mañana misma del acto no se había inscripto nadie para el número, propuse pasar la secuencia inicial de La noche..., la de la asamblea de la Coordinadora de Centros de Estudiantes de La Plata, donde se decide una movilización para presentar una nota pidiendo por el Boleto Estudiantil, y debatir con l@s estudiantes acerca de la escena y el tiempo en el que se producia. Ahora, unos minutos antes del acto, me acerco a la compañera que coordinaba, para ver cuando me tocaba intervenir y veo que, en lápiz, está escrito el nombre del profesor de historia, "cerrando". Lo que pasó a continuación ...es material para otro posteo. 
Gracias a María Laura, Julián, Leandro, que fueron mis compañer@s de equipo en el profesorado (el texto original puede encontrarse aquí). Y a l@s estudiantes que se animaron a aportar al debate con preguntas y respuestas, especialmente a Juan y a Patricio.



El 24 de marzo de 1976 se produjo el golpe de estado que sacó de la presidencia a Isabel Perón y se inició una dictadura que se prolongó hasta 1983.

      Ustedes nunca vivieron en una dictadura. En una dictadura tu mamá te dice que no cantes canciones por la calle, porque hay canciones peligrosas. En una dictadura, tu papá llega del negocio y comenta que al repartidor lo acribillaron en su camioneta porque se le paró enfrente del destacamento de La Tablada. En el diario, dicen que fue un "enfrentamiento". En una dictadura hay un mundial de futbol que todos miran. Los chicos van a la primaria y toman distancia, los jóvenes van a la secundaria, con el pelo corto o con pollera, y cantan el himno nacional. Argentina sale campeón en el Mundial. Los estudiantes secundarios salen a reclamar el boleto estudiantil y los trabajadores a hacer el Cordobazo. En Puerto Santa Cruz, a los niños de la primaria los hacen formar en fila para darle un beso a Videla. Todo esto pasa en una dictadura, mientras las personas viven sus vidas.
      Hay algo que falta, en una dictadura. Todo parece normal, inclusive lo que no es normal. Hay una normalidad de mentira. Hay un estado de excepción. No hay garantías constitucionales. Todos los derechos que nuestra constitución garantiza, desaparecen.

      Los estudiantes de secundaria desaparecen, los y las trabajadoras desaparecen. El futuro del país se decide en otro lado.

      Cuando estudié el profesorado, lo hice en la UTN, la Universidad Tecnológica Nacional. Hace muchos años que nació la UTN, pero cuando se fundó se llamaba Universidad Obrera Nacional. Fue en el primer gobierno de Perón, cuando el movimiento obrero logró acceder a la educación universitaria. Una de las innovaciones de la UON eran sus horarios flexibles de cursada, podías trabajar y estudiar al mismo tiempo. ¿Por qué cuento esto? Una de mis profes, Marilú, la de Historia, nos pidió hacer una investigación sobre las discontinuidades en la democracia argentina. Nos preguntó ¿Cuántos gobiernos democráticos y de facto tuvimos? ¿Cuántas presidencias democráticas pudieron completar sus mandatos? ¿Cuántos gobiernos de facto tuvimos? ¿Cómo terminaron?

      Porque hoy conmemoramos la fecha de inicio de la última dictadura, pero hubo unas cuantas más antes. La del ’76 no fue la primera. Cuando pedimos Memoria, Verdad y Justicia lo hacemos para que Nunca Más haya estado de excepción constitucional, para que los chicos y las chicas de las secundarias puedan pensar sus derechos sin que aparezca un auto verde en la puerta de sus casas y se los lleve a ser torturados, y asesinados. Para que las ideas sobre los modelos de país que queremos, que esos chicos y esas chicas, y esa generación querían, se puedan debatir. Para que todos los genocidas que cometieron y colaboraron con esos crímenes reciban su justicia en la cárcel, que es el lugar donde tienen que estar.

      El resultado de ése práctico fue sorprendente, por lo menos para mí, que en mi adolescencia no tuve formación política y que no entendía por qué no podemos acordar qué modelo de país queremos. Les voy a mostrar unos gráficos que hice sobre esa información.

 En éste primer gráfico vemos que pasó en los 102 años de gobiernos desde el primer gobierno de Irigoyen en 1916 hasta este año. Tres partes del tiempo, practicamente, tuvimos gobiernos electos en el poder. Ésto parece bastante bueno.
 Ahora, ¿Cuántos gobiernos hubo en estos 102 años que hayan accedido al poder por el voto popular? Apenitas sobre la mitad.
De esas 19 presidencias que accedieron al poder legitimadas por el voto popular, hasta ahora solamente 9 pudieron completar su mandato.

Además... ¿cómo fueron las elecciones en cada caso? Década Infame, voto femenino solamente a partir de 1952 (la mitad del padrón actual excluída), proscripción de una de las principales fuerzas políticas desde el '55 hasta el '72...
 








      Entonces, vuelvo a preguntarnos, ¿cómo queremos que sea nuestro pueblo, El Chaltén?, ¿cómo queremos que sea nuestra patria?

      Si puedo aconsejarles algo, les pido que construyan su memoria. Lean, infórmense, miren La historia oficial, La noche de los lápices. Los primeros minutos de La noche de los lápices es una asamblea de la coordinadora de Centros de Estudiantes de La Plata. ¿Qué se discutía, qué país querían? Miren Los traidores, de Raymundo Gleyzer, sobre la burocracia sindical. Algunas películas viejas son muy modernas.

      Construyamos memoria. Exijamos verdad y justicia parándonos sobre tierra firme. Construyamos nuestra Democracia.

Gracias.

miércoles, 14 de marzo de 2018

voces que nos pensamos



La semana anterior al Paro Internacional de Mujeres estaba escuchando La Tribu y en uno de los programas comentaron sobre la iniciativa del Colectivo Feminista La Revuelta, de Neuquén, que había hecho unos compilados de audio con las voces de niñ@s y adolescentes, respondiendo dos preguntas… ¿Qué pasaría si todas las mujeres paran el 8M? y ¿Cómo te imaginás un mundo feminista? Titularon la experiencia "¿Qué pasa cuando el feminismo se detiene a escuchar a les niñes?". Me encantó la propuesta y empecé a pensar hacerla en la escuela. Little did she know…

Lo hablé con otra compañera que estaba trabajando el tema y le gustó la idea, así que lo consulté al rector para hacer el comentario en la reunión de profes del día siguiente. Era un poco arriesgado, porque a varios les molesta que se hable del tema, aunque no tienen problema en darle con ganas a los micromachismos cotidianos (anche algunos macro también…).

Entonces, en la reunión comenté sobre la experiencia del Colectivo, y mencioné las preguntas. La reacción fue interesante, sobre todo cuando dije la segunda, ¿Cómo te imaginás un mundo feminista?... A la mención de la “palabra F”, los cuerpos saltaron por el aire y se agitaron incómodos, como si alguien los hubiera pinchado en… la espalda. Alguien tiró un “Igual que un mundo machista, pero al revés”. Genial. Parece que la gente no escucha, o escucha lo que le conviene. Pero se desató un mini-debate interesante, y la compañera pudo deslizar la idea de que justamente, el reclamo es la igualdad de derechos. Otro compañero dijo que él iba a colaborar en lo que pudiera… Little did he know…

Mi idea era armar un “estudio de grabación” en la sala de informática, que es la oficina donde trabajo en el secundario. Tenemos un micrófono bastante potable y con el amigo Audacity podría poner a grabar a la gente que quisiera venir a registrar sus respuestas. Lo primero que hice fue armar un cartel para invitar a que los y las chicas pasaran a hacer escuchar sus voces. Aproveché que el compañero voluntario es profe de FEC y tutor de algún curso y pasé por sus clases del jueves para pegar los cartelitos y que él pudiera comentarles sobre el proyecto.

En un corte de recreo, se armó el debate en la "sala de profesores", sobre hablar de esto (¡de esto!) en la escuela, y de que los y las chicas rechazaban el tema de la discusión de género, y de cuál era el reclamo feminista, y de la comprensión del sentido común que dice que feminismo es la opresión del hombre por la mujer. Que no es éso, claro. Igualdad de derechos. Hubo algunos comentarios sobre que “cada persona tiene sus opiniones” sobre el feminismo, pero claro, sería lo mismo que decir que “cada persona tiene sus opiniones” sobre la revolución industrial, el movimiento de derechos civiles, el apartheid…, que podrá ser cierto, pero no dejarían de ser opiniones incorrectas si ubican a la revolución industrial, supongamos, en la invención de la rueda, al movimiento por los derechos civiles como un enfrentamiento con los pibes del Ku Klux Klan o al apartheid como una oportunidad educativa diferenciada para los sudafricanos. Así que cuando el ambiente dejó de ser amigable para el debate productivo, hice una salida estratégica a seguir laburando.

Ya sobre el cierre del día, cuando los cursos se iban retirando, fui pegando por varios de los cursos vacíos los carteles, para entrar a hacer el comentario al día siguiente. A uno de los cursos decidí que no iba a entrar, midiendo un poco el ambiente me pareció que la propuesta iba a ser recibida con violencia e iba a ser contraproducente. Ahí iba a hablar individualmente con algun@s de l@s chic@s para proponerles participar.

Y, al día siguiente… viene una estudiante de uno de los cursos a pedirme “otro cartel”… le pregunté qué había pasado con el que estaba pegado… “Mh, no sé…”. Así que la acompañé al curso con el cartel, ya se estaba armando el debate. Les dejé el cartelito e hice mutis por el foro…

Volví en el recreo, aprovechando que la siguiente profe necesitaba el proyector. El nuevo cartel estaba pegado sobre el pizarrón, y lo habían “intervenido”, tachando con corrector la palabra “feminista” de la pregunta sobre el mundo y escribiendo en su lugar “IGUALITARIO”. Primero me descolocó, pero después me pareció que habían ido al fondo de la cuestión. Como primer paso, y un poquito más, estaba bastante bien. Por otro lado y, como hablamos después con el profe, esa visión deja de lado la raíz feminista del reclamo, cosa que es un pelín típicamente machista, así como apropiarse del reclamo y lavarle la cara. Es algo así como lo del “Nadie menos”, o el “All lives matter”. Vamos, que las que reclaman por la igualdad de género son las que justamente sufren la desigualdad de género, y los asesinatos y abusos… no suele pasar que al opresor se le ocurra salir a reclamar por más privilegios para el oprimido. Escuché también el otro día que “si las mujeres avanzan, avanza la humanidad”, como respuesta a la supuesta pérdida de privilegios de los muchachos. A los muchachos (a muchos, no a todos) les preocupa perder privilegios… no es de buena gente, muchachos. Ahí entramos en que a nadie le gusta que lo tilden de mala gente y quizás por eso tengamos (algunos, no todos) muchachos enojados. Lamentablemente, en las expresiones de berrinche al respecto seguimos perdiendo mujeres y chicas todos los días, de maneras bastante horribles. Eso también salió en las conversaciones esta semana… el índice de violencia de las mujeres versus el de los hombres. En un mundo feminista, no me imagino niñ@s abusados por sus parientes mujeres. Digo, porque si en nuestro mundo patriarcal el principal lugar de abuso es la casa y la parentela masculina, y un mundo feminista sería al revés… bueno, no… y si digo imposible que eso pase es una afirmación que suena bastante cierta, ¿no? Porque si hay algo que hacemos las chicas, es cuidar la vida.

La cuestión que el profe nos comentaba que el grupo se había “sentido violentado” por los carteles. Era raro, le dije, porque el cartel tenía las dos preguntas y abajo decía, bien grandote “Vení a hacer escuchar tu voz”. Lo que les molestaba, era el tema de la palabra “feminismo”. Por alguna razón, hablar genéricamente de igualdad es menos violento que hablar puntualmente de igualdad de género… pasa lo mismo si una propone hablar de igualdad de niveles económicos para todas las clases. Digo, por ahí las igualdades genéricas son menos incómodas porque no “amenazan” los privilegios de nadie.

Los privilegios. Privilegio es que otra persona tenga menos derechos efectivos que vos. Si las mujeres logran la igualdad efectiva de derechos vos no perdés nada. Lo que no tenés que tener son, justamente, privilegios. ¿Por qué vas a ser el único que habla, el que gana más por el mismo trabajo, el que nos violenta sin consecuencias? Somos iguales en derechos.

La profe de Lengua siguió, hablando con el grupo desde su experiencia personal y familiar, y desde sus sentimientos. El grupo la escuchó y vari@s expusieron sus ideas sobre las diferentes vertientes del movimiento feminista y sus períodos históricos (sí, los conocían… aunque no situaran la necesidad de la lucha en el presente).

Bueno, pero las grabaciones. Vari@s dijeron que tenían ideas que expresar, pero él y las valientes que agarraron el micrófono fueron diez, más un@ más desde la distancia, a quienes agradezco la participación (y como vari@s me pidieron no mencionar sus nombres, no menciono a nadie). Cuando las escuché, no eran mis ideas repetidas en formato mp3. Eran sus ideas. Algunas más claras que otras, algunas con los nombres cambiados, pero con las discusiones y debates esenciales que propone el movimiento feminista. La igualdad de derechos. La mujer como parte relevante de la producción. Las tareas que son la carga de las mujeres, y que también aprisionan a los hombres. Las prohibiciones de acceder a hacer cosas. El respeto por la identidad de género en la construcción de ese otro mundo. La distribución de las funciones entre hombres y mujeres. Las objeciones al paro, si olvidar el porqué se hace. El menosprecio o el silencio de los logros femeninos. La belleza exterior, los piropos. La violencia de género. La igualdad de derechos. La igualdad de derechos. La igualdad de derechos. El hecho de que haya quien piensa que este mundo ya es feminista (igualitario), es algo que da cierta esperanza. Hubo participantes de casi todos los cursos (hubo un curso que no dejó registro). Solamente una de las chicas se incluyó, como mujer, en su opinión.

Hubo risas, beat-boxing y diálogos atentos, donde algún muchachito escuchó a algunas chicas y mujeres debatiendo feminismo y, las más viejas no me van a creer, no se metió a opinar y escuchó lo que decíamos, como cuando una escucha a alguien que sabe de lo que está hablando y no tiene mucho sentido dar tu opinión, porque entender es más importante.

Algunos resultados positivos de la experiencia: El primero, poder hablar del tema y visibilizar el reclamo y el Paro Internacional de Mujeres del 8 de marzo dentro de la escuela. Poder hablar de brecha salarial, historia del movimiento feminista, los feminismos. Aclarar algunos conceptos (aunque en general con l@s chic@s prioricé escuchar y preguntar antes que dar mi opinión o definir, ¡cómo costó!). Otro, poder darle un espacio a la voz de l@s estudiantes de la escuela; poder generar clases donde chicos y chicas tuvieran ganas de debatir un tema (el profe me comentó que una de las chicas le había dicho que “era la clase más interesante que habían tenido”).

Para armar los audios, usé todas las opiniones, excepto aquellas que me pidieron expresamente que borrara, porque eran versiones borrador de ideas que se expresaron mejor en una segunda toma. No filtré las que me parecían correctas o incorrectas, estaba de acuerdo o no. Inclusive en algún caso donde luego, hablando con la persona, entendimos que había confundido los conceptos y pudimos aclararlo. Así que son todas las opiniones de las personas que se animaron a hablar, aunque hay una mínima edición para preservar la identidad secreta de alguna superheroína.

Audio 1 - ¿Qué pasaría si las mujeres paran sus actividades el 8M?



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Audio 2 - ¿Cómo te imaginás un mundo feminista?



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Sobre la música...

Usé un par de canciones para darle un poco de color a las voces, una es un tradicional anarquista español, “A la huelga, compañeros”, pero remozada para la ocasión por La Tia Carmen; y Manos de Mujeres, por MartaGómez con Martirio, Andrea Echeverry y Anat Cohen, que justamente alguna amiga compartió por el feisbuke y me pareció apropiada para pensar un mundo en clave feminista...

Mano fuerte va barriendo, pone leña en el fogón
Mano firme cuando escribe una carta de amor

Manos que tejen haciendo nudos
Manos que rezan, manos que dan
Manos que piden algún futuro
Pa' no morir en soledad ¡ay! ¡Ay!

Mano vieja que trabaja
Va enlazando algún telar
Mano esclava va aprendiendo
A bailar su libertad

Manos que amasan curtiendo el hambre
Con lo que la tierra les da
Manos que abrazan a la esperanza
De algún hijo que se va ¡ay! ¡Ay!

Manos de mujeres
Que han parido la verdad
Manos de colores aplaudiendo algún cantar

Lara

Manos que tiemblan, manos que sudan
Manos de tierra, maíz y sal
Manos que tocan dejando el alma
Manos de sangre, de viento y mar ¡ay! ¡Ay!