lunes, 28 de noviembre de 2005

Llavecitas

Un juego. Escribir y extraer las palabras clave.

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Después, escribir otra cosa basada en esto.
Veremos que sale. Más noticias en un próximo boletín. Se aceptan comentarios basados en el juego (hay que usar todas las palabras de la lista anterior). No importa el órden. O sí importa, quién sabe.

sábado, 26 de noviembre de 2005

NSA Dope Calypso

Buscando cosas por ahí, me encontré hace un tiempo con Allen Ginsberg, un poeta, músico, pintor, all-around tipo simpático muy interesante. El título de este post está sacado de una canción suya que menciona unos cuantos nombres conocidos (aquí se lo puede ver interpretándola y aquí el mp3, son dos versiones diferentes, personalmente me parece más divertida la del mp3):

Now Richard Secord and Oliver North
Hated Sandinistas whatever they were worth
They peddled for the Contras to ease their pain
They couldn't sell Congress so the Contras sold cocaine

The discovered Noriega only yesterday
Nancy Reagan & the CIA

Now coke and grass were exchanged for guns
On a border airfield that John Hull runs
Or used to run till his Costa Rican bust
As a CIA spy trading Contra coke dust

They discovered Noriega only yesterday
Nancy Reagan & the CIA

Ramin Milina Rodriguez of Medellin Cartel
Laundered their dollars & he did it very well
Hundreds of millions through U.S. banks
Till he got busted and sang in the tank

It was buried in the papers only yesterday
When Bush was Drug Czar U.S.A

Milian told Congress $3,000,000 coke bucks
Went to Felix Rodriguez, CIA muck-a-muck
To give to the Contras only Hush Hush Hush
Except for Donald Gregg & his boss George Bush

Buried in the papers only yesterday
With Bush Vice President U.S.A.

Rodriguez met Bush in his office many times
They didn't talk business, they drank lemon & limes
Or maybe they drank coffee or they smoked a cigarette
But cocaine traffic they remembered to forget

Buried in the papers only yesterday
And Bush got in the White House of the U.S.A.

Now when Bush was director of the CIA
Panama traffic in coke was gay
You never used to hear George Bush holler
When Noriega laundered lots of cocaine dollar

Bush paid Noriega, used to work together
They sat on a couch & talked about the weather

Then Noriega doublecrossed his Company pal
With a treaty taking back our Panama Canal
So when he got into the big White House
Bush said Noriega was a cocaine louse

The Cold War ended, East Europe found hope,
The U.S. got hooked in a war on dope

Glasnost came, East Europe got free
So Bush sent his army to Panama City
Bush's guns in Panama did their worst
Like coke fiends fighting on St. Marks & First

Does Noriega know Bush's Company crimes?
In 2000 A.D. read the New York Times.

(de una entrevista en http://www.levity.com/digaland/ginsberg96.html)


No sabía que había hecho alguna obra en conjunto con Phillip Glass, pero sí, mire ud.

Y para divertirse otro rato y de paso aprender a meditar, se puede escuchar su "Do the meditation rock" (http://www.allenginsberg.org/library/Audio/9923.mp3).

Bueno, en fin, y entre otras cosas escribió: "Which way will the sunflower turn surrounded by millions of suns? (¿Hacia dónde se volverá el girasol rodeado por millones de soles?).
¿No es una frase con movimiento propio?

domingo, 20 de noviembre de 2005

Dos ronroneantes felinas

El otro día en una reunión con unos amigos, salió en algún momento la pregunta de porqué los gatos ronronean. Seguramente las dos chicas de la foto tuvieron algo que ver en la inspiración de tal duda existencial.


Entonces me puse a buscar un poco cuál es la razón de que los felinos ronroneen y me encontré con algunos datos interesantes. Por ejemplo, no todos los Felidae ronronean, solamente los de la subfamilia Felinae, como los gatos domésticos, el lince, el puma, el chita (aunque este parece que es de otra subfamilia). Los leones, tigres y leopardos parece que no pueden ronronear. Adios a mis planes de adoptar un tigrecito de bengala entonces.
Hasta dicen por ahí que los mapaches ronronean.

La cuestión es que parece que lo hacen con los músculos de la laringe, y que con eso producen un sonido entre los 25 y los 150 hertz. Los que hayan visto uno de estos bichos, sabe que lo más raro es que lo hacen mientras inspiran y exhalan. Azul me he puesto tratando de hacer esto, sin resultados positivos hasta el momento.

Pero ¿porqué, Sax, porqué? Nadie sabe con certeza, porque supongo que lograr que uno de estos bichos ronronee mientras tiene veinte electrodos/sensores/cablecitos puestos y adentro de alguna máquina de resonancia debe ser algo cercano a lo imposible. Para más referencias, basta conseguir una copia de ese mail que lista las indicaciones para darle una pastilla a su gato.

Parece, igual, que el ronroneo sería, en la edad temprana de los michos (cuando nacen no pueden ni ver ni escuchar), una manera de encontrar a su mamá gata y hacerle saber que todo ok con la teta. Luego, el ronroneo puede indicar o felicidad (esto lo sabemos todos, basta agarrar un gato mimoso para empezar a temblar cual sosteniendo un motorcito) o niveles de estrés o daños. En este último caso, parece que el ronroneo sería una manera de mantener la salud osea y muscular con un bajo consumo de energía. Que, todos sabemos, el ahorro de energía es algo que todo gato adulto valora intensamente.

Aquí se puede escuchar a un minino haciendo uso de su laringe a todo motor. También, hay un hermoso poema de Vita Sackville-West, amiga de Virginia Woolf, sobre el tema de los gatos:


Los gatos más grandes
Victoria Sackville-West, traducción de Silvina Ocampo
Poesía Completa I, Ed. EMECE
Aparecido por primera vez en revista Sur, 1947 (modificada)

Los gatos más grandes con ojos dorados
miran afuera desde entre los barrotes.
Hay desiertos y diferentes cielos
y noches con estrellas diferentes.
Rondan por las montañas aromáticas;
matan, tan ferozmente como copulan
y mantienen libre la voluntad
para vagar, vivir y beber hasta saciarse;
pero más allá de su entendimiento esto sé yo:
El hombre quiere un poco y morirá por mucho tiempo.
Estas especies a través del desierto moran
donde los tulipanes florecen entre piedras,
ignorando que sufrirán cambios
o que los buitres picotearán sus huesos.
La fuerza es eterna para ellos,
gobiernan el terror de la noche,
cazan al ciervo en su fuga
y con arrogancia hieren;
pero yo soy sabia, si ellos son fuertes:
El amor de los hombres es tan transitorio como larga es su muerte.
Mas ¡qué poder para el engaño!
Mi entendimiento se ha transformado en esperanza,
en este instante creo
en el amor y me burlo de la muerte.
Vine de ninguna parte y seré
fuerte, inmutable, rápida, eternamente.
Soy un león, una piedra, un árbol,
y como la estrella Polar en mí
está clavado mi constante corazón en ti.
Ah, quede yo para siempre ciega
con leones, tigres, leopardos y sus semejantes.


******* El original en inglés ********

The Greater Cats
Victoria Sackville-West


The greater cats with golden eyes
Stare out between the bars.
Deserts are there, and different skies,
And night with different stars.
They prowl the aromatic hill,
And mate as fiercely as they kill,
And hold the freedom of their will
To roam, to live, to drink their fill;
But this beyond their wit know I:
Man loves a little, and for long shall die.
Their kind across the desert range
Where tulips spring from stones,
Not knowing they will suffer change
Or vultures pick their bones.
Their strength's eternal in their sight,
They rule the terror of the night,
They overtake the deer in flight,
And in their arrogance they smite;
But I am sage, if they are strong,
Man's love is transient as his death is long.
Yet oh what powers to deceive!
My wit is turned to faith,
And at this moment I believe
In love, and scout at death.
I came from nowhere, and shall be
Strong, steadfast, swift, eternally:
I am a lion, a stone, a tree,
And as the polar star in me
Is fixed my constant heart on thee.
Ah, may I stay forever blind
With lions, tigers, leopards, and their kind.


En fin.

Y si quieren leer ciencia ficción, de la buena, con unos cuantos gatos como protagonistas, pueden leer al Sr. Cordwainer Smith y su saga de la Instrumentalidad (La balada de la pobre G'mell, por ejemplo). Algo que quizás, muy quizás, combina ambas cosas es este cuento que salió en Axxón #126.

Ronroneo es salud; y sinó pregunteselo a Miai, que está acá, ronroneando sobre el codo de quien escribe, durmiendo y estirándose de a ratos. Así se hace complicado escribir un blog.

miércoles, 16 de noviembre de 2005

Copyrights, copylefts

Cada vez más, me encuentro con este tipo de textos en cartas, newsletters, press releases, en fin, en toda la cantinela corporativa. Básicamente la estructura es algo así como lo que sigue:

Querido [inserte aquí su nombre, sacado de alguna base de datos]:

[Nombre de la empresa], [explicación de lo maravillosos que somos haciendo lo que hacemos], vamos a [como parte de nuestro plan de mejora de servicios crecimiento corporativo seguridad], [restringir parte del servicio que le veniamos dando en la siguiente medida] y [lo hacemos solamente por usted].

[Firma insertada de un tipo que no existe, o que le importa un comino que yo, puntualmente yo, tenga algún tipo de buena experiencia con su producto/servicio. Pero si las estadísticas van dando bien, todo ok.]

Orwell un poroto al lado de esta gentuza/yakuza. Por ejemplo, leer lo que está entre líneas es un deporte de alto riesgo... por ejemplo, el press release de Sony, con respecto a lo de los CD que venían con el rootkit este, y que ahora anda usando un virus. Esta pieza de la literatura de negocios contemporanea termina con la siguiente frase:

"Going forward, we will continue to identify new ways to meet demands for flexibility in how you and other consumers listen to music." "En el futuro, seguiremos identificando nuevas formas de alcanzar nuevas demandas de flexibilidad referidas a la manera en la que usted y otros consumidores escuchan música"

¿Esto quiere decir que son tan buenos que van a sacar los programas esos de porquería de los CD y me van a dejar escuchar música tranquila en el aparato que yo elija escucharla, sin necesidad de pedirle permiso a nadie o hacer veinte trámites de registración?

No.

Esto, según lo leo yo, que soy una persona un tanto desconfíada, dice que van a seguir poniendo trabas para que yo pueda copiar la música que les compro pero que, si me quejo lo suficiente, o si la EFF se queja lo suficiente, se van a tirar para atrás y van a hacer de cuenta que aquí no pasó nada. Yo no solamente escucho música, el CD es mío, porque yo te lo compré, Sony. Si quiero hacer origamis con el CD, es cosa mía.

Entiendo que proteger los derechos de los autores a su obra es importante, porque muchos autores viven de su obra (y sería lindo que muchos más pudieran hacerlo), pero... como con todo, nunca hay una cota para la avaricia de estas empresas y, en general, la realidad es que el porcentaje que se lleva el autor por su obra es mínimo cuando hablamos de estos grandes. Barb, por ahí vos tenés más datos acerca de esto. Como siempre, los sectores con poder económico se las arreglan para que esto termine siendo una pelea entre "el consumidor" y "el autor". Y esquivando del todo el tema de las ganancias que ellos toman de cada producto vendido o cada servicio vendido.

Y cada vez más, las cosas que compro con mi dinero no son mías, sino que me las prestan. Para el sistema económico que usamos ahora (neoliberal?), el concepto de propiedad privada solo es importante si es la propiedad privada de un grupo económico (ver libro "Vallas y ventanas", de Naomi Klein).
Si es la mía (como mi dinero, o mis CDs o DVDs, o tu XBox), ellos pueden elegir pasar las leyes que les venga en ganas y/o poner las protecciones que se les antoje para limitar mi propiedad. Claro, la excusa es que lo que yo estoy comprando es un un subconjunto de lo que me venden (¿será la famosa eXPeriencia?), y "ellos" elijen cuál es el subconjunto que se usa en esta temporada, no sea cosa que la que viene no puedan venderme algo distinto.

sábado, 12 de noviembre de 2005

El miedo

Una vez soñé que el miedo era un hombre de traje gris, impecable, que estaba condenado a comer eternamente un guiso aceitoso lleno de grumos. Lo comía con gusto y cada vez que el cuenco del que comía se llenaba venían dos mozos, trayendo ollas de las que volvían a llenar el cuenco. Creo que este no está en Sleepyminds.

Hoy venía caminando a la mañana y me acordaba de ese sueño y de un texto que tallereamos hace mucho, una mezcla de algo que me pasó con mi hermano una vez. Que cosa rara, el miedo. Y lo más rídiculo de todo es que ahora recuerdo la sensación de terror que sentí al cruzar ese río y me da risa. El miedo es subjetivo y temporal, entonces. Al menos para mí. Uno cambia tanto.

Ahora no recuerdo en qué novela de ciencia ficción decían que uno podía reirse de los fantasmas, mientras fuera de día. Pero a la noche...
(¿Sería en Ciudad, de Clifford Simak? ¿Mutante, de H. Kuttner?)

El Frías

Ya venía preocupado por los carteles que habían encontrado en la senda. Se suponia que tenían que llegar al río antes del mediodía para cruzarlo sin problemas. Después, el sol iba a calentar el glaciar, el deshielo del glaciar iba a aumentar el cauce... y finalmente ellos no iban a poder cruzar. Otro día parados.
No era el primer problema que tenían. Sergio había estado a punto de tirar la carpa al río un par de veces y al final se había caído él en un arroyo. Alguien tendría que mandar a alguno de los guardaparques a hacer un curso de construcción de puentes, cada vez que cruzaba uno de los troncos enclenques que habían cruzado al tuntún sobre los arroyos tenía miedo de caerse y romperse una pierna. Y después los tábanos. Pero eso ya estaba solucionado. Nada más tenían que evitar intoxicarse con el Off.
No era que no disfrutara del paisaje. Era hermoso, pero se sentía fuera de lugar. Y algo no encajaba. El lugar mismo no los quería ahí. Habían intentado, él y Sergio, tomar por un atajo y cruzar antes el primer río que pasaron por un lugar más pandito. Del otro lado los esperaba una maraña de arbustos espinosos. Finalmente, y por alguna razón que todavía no podía entender, se habían terminado cayendo los dos al suelo, exactamente en el mismo momento. Solamente se miraron, y en silencio decidieron volverse, al lugar donde se suponía que sí podían estar.

Y ahora el último río, adelante, y después un par de horas más de caminata, y el puerto. Ya estaban por llegar. Solamente deseaba que el Frías fuera tan sencillo de cruzar como los anteriores riachos.
No era así, aunque se notaba que hubiera podido estar más crecido. Ya era la una pasadas, se fijó en el reloj. No quería mirar el puente. Si eso se podía llamar puente. Un árbol grande, cruzado sobre el río. Y una soga, para agarrarse. Estaba bastante correntoso, y tendría un poco más de medio metro de profundidad. Probó el peso de la mochila, y su equilibrio.
-¿Estás bien? -le dijo Sergio.
-Sí, todo bien, no te preocupes.
Pero no, no estaba bien. Ya estaba sintiendo vértigo solamente de ver el agua corriendo, y las piedras sobre las que iba a golpearse cuando se cayera.
-Te llevo la mochila -Sergio se había dado cuenta del miedo que tenía-. Esta complicado, pero si vamos despacito no va a haber problemas.
-No, no, yo puedo.
Pero le temblaban las piernas cuando trató de agarrarse a la raiz del tronco para empezar a cruzar. Se iba a caer. O Sergio se iba a caer y él no iba a poder ayudarlo. Pero tenía que cruzar, y no había otra. Probó el equilibrio con la mochila una vez que estuvo arriba del tronco. Todavía estaba en la orilla, hacia el centro de la corriente el agua ya estaba arriba de la madera. Iba a estar resbalosa.
Algo zumbó en el oído. Mierda. Una de esas avispas. Justo ahora, y esta era de las grandes. Lo único que faltaba era que lo picara y Sergio tuviera que arrastrarlo, la reacción alérgica podía ser terrible, ya le había pasado. La apartó con la mano y el movimiento brusco lo desbalanceó. Casi se cayó al agua.
-¿Que pasa, Claudio? -le gritó Sergio desde la otra orilla. Ya había cruzado y él no había podido ver como lo hacía.
-Nada, una puta avispa. Me cago en la puta avispa, justo ahora -siguió agitando los brazos hasta que el insecto se alejó volando.
-Dejá que te llevo la mochila -Sergio le sacó la mochila de los hombros, había cruzado de nuevo mientras él se peleaba con el bicho.
Sí, era lo mejor. Le dio la mochila y lo ayudó a ajustarla. Lo miró mientras cruzaba, el corazón le golpeaba en el pecho y la sangre se le agolpaba en las orejas. Trató de no olvidarse de respirar. No era fácil. Empezó a cruzar, se agarró con fuerza a la soga, tratando de llevar el peso hacia el otro lado. La madera tenía verdín resbaladizo, ahí justo donde la corriente era mas fuerte. Sergio le gritaba algo desde el otro lado. Trató de entender lo que decía.
-¡Ya llegás! Dale, que esta noche estamos en la casa de Gaby, tomando unas cervezas.
Todavía tenía ganas de joder, el bastardo. Trató de reirse, y se sorprendió. No era tan dificíl. Estaba cruzando. Las manos le dolían un poco, pero si caminaba con cuidado podría llegar sin problemas.
Hasta que se terminó el tronco. La soga seguía unos cinco metros más. Y no podía ver el fondo, el agua estaba turbulenta.
-¿Estaba muy hondo, che? -le dijo a Sergio, tratando de gritar más fuerte que el Frías.
-No, hasta la rodilla. No te soltés, nomás.
Podía equivocarse y apoyar el pié en un pozo, y caerse. Y las piedras, de nuevo. El río daba un par de saltos más adelante, y había unos cincuenta metros hasta el primer lugar donde poder frenarse.
No había otra.
Metió el pié en el agua, despacio, sin bajarse del tronco. Pero no hacía pié, y ya estaba inclinandose demasiado. No iba a poder hacer equilibrio. Sergio lo distrajo y tuvo que volver a subir el pié izquierdo.
-Sí, dale, es ahí. No pasa nada, es hasta la rodilla nomás.
-Sí, sí, escalador, para vos es fácil.
Trató de nuevo. No iba a pasar nada. Era simple. Solamente tenía que apoyar el pié ahí, y ya. Pero para eso tenía que bajarse del tronco. Volvió a bajar el pié, hasta que tuvo que terminar de apoyar el peso. Soltó el tronco, y se desestabilizó un poco cuando hizo pié, pero no se soltó de la soga. Dudaba que pudiera soltarse cuando llegara a la orilla.
Ya era fácil, la corriente hacía dificil los pasos, pero en unos segundos estuvo con Sergio.
-Para vos es fácil, Sergio. Vos te viniste re-preparado.
Y se acordó. Se quedó mirandolo a Sergio, y al equipo que había traído. Y se tiró al piso, riéndose si poder evitarlo
-Somos unos pelotudos, negro.
-¿Qué pasa? ¿nos dejamos algo?
-No tarado, los mosquetones. Tus putos mosquetones de medio kilo que para lo único que estás usando es para enganchar el termo a la mochila.
Sergio se sentó al lado suyo. Se quedaron un rato, sentados, riéndose, mientras se le pasaba el temblor de piernas.

jueves, 10 de noviembre de 2005

Yo soy yo

Hace un tiempo que estoy entrando a las librerías y buscando en la sección de libros infantiles uno que se llama "Yo soy yo", que es un libro para chicos que tenía a eso de los seis años, cuando armaba mi primera biblioteca en una caja de levadura "La Virginia". El problema es que después lo tuve que regalar en alguna movida de donaciones, y nunca más lo ví. Pero, por alguna razón, siempre me acuerdo de ese libro.
Busqué varias veces en Google, pero no hay caso. El problema es que no recuerdo la editorial ni el autor, aunque sospecho de Atlántida, y el nombre de Vigil algo tiene que ver.
Son extrañas las cosas que leemos cuando somos chicos, y como cambian los significados de eso a medida que una va creciendo.
Pero "Yo soy yo": La historia que recuerdo era la de un muñequito de trapo que buscaba su identidad. Viajaba y encontraba a diferentes personajes y trataba de parecerse a ellos, pero algo le faltaba, creo recordar, siempre llegaba a la conclusión de que él no era eso. Y finalmente se daba cuenta de que él era él, o más bien, yo soy yo, que por algo le pusieron ese título.

En fin, esta semana repetí la busqueda para ver si aparecia algo nuevo, inspirada por el sitio de Kathleen S. Deady, una autora de libros para chicos que tiene una colección impresionante de tapas (y algunas páginas) de libros infantiles, desde la década del '30 para adelante. Salió en Boing Boing la semana pasada. Y lo que encontré fué un libro nuevo, parecería, escrito por FIna Casalderrey y editado en España:

"La demencia senil es la temática tratada en
esta historia narrada por la niña protagonista.
En ella cuenta las situaciones que vive su
bisabuela por culpa de este mal: la
desorientación espacial, la incapacidad de
acordarse de hechos recientes, de reconocer a
los seres queridos e incluso a sí misma, y las
propias acciones cotidianas. Las consecuencias
de la enfermedad se presentan sin tabús, con
gran naturalidad y sin dramatismo. Las
ilustraciones, pintadas a la acuarela,
complementan la narración y muestran escenas
graciosas y divertidas con imágenes de carácter
figurativo y cómico, redondeadas y delimitadas
con trazos oscuros de gran soltura y
tonalidades cálidas. Con gran sencillez
muestran muchos detalles de los personajes
–edad, vestuario, expresiones– y de objetos del
entorno de las acciones –utensilios de la casa,
mascotas–. El breve texto aparece en letra
manuscrita y en mayúsculas para que el lector
elija la modalidad preferida."

Fuaaaaa... Así que finalmente me entra la duda existencial. ¿Existirá ese libro tal como yo lo recuerdo? Este nuevo libro no tiene nada que ver con la historia que yo recuerdo. Me gustaría encontrarlo y ver que fue lo que me llamó tanto la atención, cómo para recordarlo hasta ahora. Además de la duda más prosaica... ¿la realidad no es ya demasiado terrible como para darle de leer esto a un chico?

miércoles, 9 de noviembre de 2005

Algo de poesía en una noche solitaria

Aquí me pongo a cantar... pero los santos del cielo pueden quedarse tranquilos, nomás, sentaditos en sus nubes. Se larga este blog. Y así, sin explicaciones, qué tanto.

Hay dos tipos de poesía que me gustan especialmente por su métrica (y porque masomenos me sale escribir algo en eso): Los limericks y el haiku. Son prácticamente las antípodas geográficas de la poesía, pero podría relacionarlos diciendo que tienen su métrica bien definida y luego huir por la tangente silbando bajito.

Los limericks son de origen inglés (algunas versiones dicen que se llaman así por la ciudad irlandesa de Limerick, pero vaya una a saber). Son poemas locos, de cinco versos, que tienen un ritmo marcado y generalmente presentan alguna idea medio desopilante. Maria Elena Walsh tiene unos cuantos en su libro de poema "Zoo loco", aunque creo que "Tutú Marambá" también tenía. También Lewis Carrol escribió los suyos, pero no encuentro ningún ejemplo que me guste.
Los limericks combinan dos rimas distintas, pero no puede haber más dos líneas continuadas con el mismo tipo de rima, y los versos 4 y 5 tienen que ser dos rimas distintas. Y la última línea es la que tiene "el chiste" de la cuestión.

Acá van unos míos:

##
en un golpe de fortuna
la tigresa encuentra un puma.
situación no habitual
en el reino animal,
cambia su pelaje por plumas.

##
recuerda la anciana dulcemente
que de niña saltaba sobre un puente
cantando al otoño muy oronda.
debajo del puente, la corriente
jugaba con los peces a la ronda.

##
la lupa perseguía al detective,
a través del abrupto declive
de una pipa. Un gong salvó al inspector
de una suerte indescriptible:
justo a tiempo, sonó el despertador

##

En fin.
Bueno, y los haikus. Me gusta más escribir haikus, pero no sale siempre. El haiku surge de una inspiración, de la observación de un momento y de una especie de reflexión/comparación/metáfora. Hay un click, o varios, cuando una lee un haiku. De pronto, uno está leyendo unas líneas y en un segundo todo cambia y la hoja es una ventana a otra parte. Amo los haikus escritos ocupando toda una página. Tres líneas, líneas negras arremolinadas contra un fondo blanco, o crema satinado. En general hacen referencia a algún evento natural que arroja alguna luz sobre la cuestion de la vida, el universo y todo lo demás. Ah, son japoneses. Como muchas cosas niponas, son de origen chino. Originalmente no recuerdo el nombre, pero de un poema más largo pasaron a llamarse tanka (con cinco silabas, divididas en dos areas temáticas de 3 + 2), y de ahí pasa al haiku dejando solamente las primeras 3 líneas. Los haikus tienen una métrica bien establecida (7-5-7) y en general no son rimados. Por aca por América Octavio Paz y Mario Benedetti se les animaron. Una belleza leer estas cosas.

Y bueno, algunos míos también.

##
bajo la luna
los sueños brillan
en tus cabellos

##
lluvia en la tarde
allí sueña el gorrión
con gotas de plumas

##
pasa el temporal
cinco hojas de jade
caen sobre el barro


Cuando camino un trecho largo, y mi respiración se normaliza y puedo pensar, estas imágenes empiezan a surgir, disparadas por algo de lo que veo en la calle. Una mirada, una frase, un recuerdo mío. Un movimiento fugaz. Que difícil es encontrar las palabras adecuadas para decir algo, cualquier cosa. Hasta estas cosas extrañas que se encuentran en un blog.