sábado, 12 de julio de 2008

de los métodos educativos II

Ayer nos juntamos con amigos a ver "Be kind, rewind" (la última de Michel Gondry) y después de la peli (que está muy buena, ¡no esperen hasta septiembre para verla!), nos pusimos a charlar sobre cómo se estaba educando a los chicos ahora en el colegio y sobre como nos habían educado a nosotros en su momento.
Algunas cosas me llamaron la atención, por ejemplo, que en Francia se usen textos de Descartes para "hacer dictado" a chicos de 9 años (o por lo menos, que eso pasara en los '80). Es extraño pensar lo que puede considerar un individuo de nueve años acerca de pensamientos como estos, por ejemplo.
El uso común de memorizar para aprender las tablas de multiplicar. Hacía rato que no me acordaba del sentimiento de angustia de llegar a la clase sin saberlas. Extraño que no me pasara lo mismo con la memorización de textos, aunque eso fué muchos años después (¿qué? ¿había que memorizar ése diálogo para "la de inglés"?... uh, a ver... -nótese que eso no se hacía para uno, sino para 'la [profesora] de inglés).
Alguién comentaba que una técnica que se está usando para la corrección de errores es señalar al alumno sus errores y luego dejar que los solucione por sí mismo, lo cual puede estar relacionado con infiltrar la idea de que uno aprende para uno y no para el docente. Nos preguntábamos cómo se hace el seguimiento de esos casos.
Me preguntaba también si la forma en la que me señalaron los errores de chica no tendrá que ver con esos espasmos que me agarran cuando veo una falta de ortografía (alguien una vez me preguntó qué era lo que estaba mal escrito, después de escucharme hacer ese "gasp!, argh!, szz!, szz!" mientras yo leía un mail). Extrañamente, me pasa lo mismo con lo que leo en inglés.
Enseñanza por consignas, lectoescritura, tiempos donde se comienza a comprender ciertos conceptos. ¿Cuanto afecta nuestra educación a la manera en la que vemos el mundo? ¿las dos cosas son lo mismo?
Y volvimos, en la conversación, a una vieja pregunta, ¿es más importante el acceso a la información que los contenidos propiamente dichos? ¿Cómo afecta esa idea a un método educativo?
Viendo el acceso a la información como una herramienta para generar conocimiento, lo siguiente que se desprende es qué hacemos con ése conocimiento, o si eso es valorado. O quizás, de nuevo, porqué el foco tiene que estar puesto en la herramienta y no en el objetivo final.
Me recuerda a la visión actual sobre el uso de la computadora, como un fin en sí mismo. Eso escinde a la herramienta (computadora en este ejemplo, pero podría ser acceso a la info en el caso anterior) de lo que se puede lograr con su uso (tener acceso a 'información ilimitada', por ejemplo). Si lo importante es la computadora, puedo sencillamente dejar las cosas ahí. Lo importante es que el método de acceso a la información esté disponible, no si lo uso, o de qué manera elijo usarlo.
Pero esto, claro, porque somos la primer generación con exposición a la herramienta.
Ahora recuerdo una observación que había leído por ahí, acerca de la enseñanza a hipoacúsicos del lenguaje de señas internacional, donde la 'primer generación' hacía un uso estrictamente práctico, y recién la siguiente desarrollaba conceptos nuevos utilizando el lenguaje como base. Un par de links interesantes al respecto de la adquisición del lenguaje, en la Esquina de Ka'lalau' y en este paper sobre "Age-dependent plasticity in the superior temporal sulcus in deaf humans: a functional MRI study". Pero no puedo encontrar el artículo original... ¡ah! era "Children Creating Core Properties of Language: Evidence from an Emerging Sign Language in Nicaragua"

Y ni hablemos de la relación entre entidades educativas, proceso educativo y medioambiente socioeconómico... también conocido como 'que sus chicos empiecen cuanto antes el entrenamiento para una vida de consumidores'. O cuanto afecta el regionalismo en la educación (regionalismo es regionalismo de industria local) sobre una educación de la que se esperaría una amplitud de opciones, o una amplitud de técnicas y no solamente las funcionales a la industria.

Estos días ando leyendo "Narrar por escrito desde un personaje: Acercamiento de los niños a lo literario", por Emilia Ferreiro y Ana Siro. La introducción del libro puede leerse aquí.
Lo ví en la librería el otro día y me interesó la propuesta. Se les dió la consigna a chicos de entre 9 y 11 años de que que reescribieran cuentos clásicos infantiles desde uno de sus personajes, en primera persona. Y se efectuó un trabajo de revisión grupal supervisado por un docente sobre las primeras versiones de los textos para producir una segunda versión. Las autoras analizan los problemas comunes que aparecieron en los textos y la evolución hacia las correcciones, así como las técnicas que los chicos usaron para darle vida a los personajes y transmitir sus características al lector. Muy recomendable. Me encantó el texto de la primera versión de Blancanieves de Emanuel (10 años):

-¡Lo siento, pero se tiene que ir!- dijo Cascarrabias
-¿Por qué?- dijeron todos y yo
-Porque capaz que la madrastra haga un hechizo contra nosotros y nos elimine completamente
-¡Ya sé! dijeron todos, menos yo
-Blancanieves se puede quedar aquí si lava y mantiene la casa en órden- dijo uno
Ella aceptó la propuesta

Y este segundo post al respecto se termina acá. Me tengo que ir al colegio.

Addenda: Olvideme de algo importante que quería dejar acá también. El mejor ejemplo de proceso educativo en una novela de ciencia ficción, que leí el año pasado, "The Diamond Age: Or, a Young Lady's Illustrated Primer" (también en castellano por Ediciones B como "La era del diamante"). Gracias Neal Stephenson.

4 comentarios:

Baterflai dijo...

A que no sabés qué estoy armando?
La gráfica para un DVD.
De qué es el DVD?

"El Lenguaje - Perspectivas teóricas que explican su desarrollo"

Nena, definitivamente tengo que pasarte muuuuuuchas cosas! XD
Esperá a que termine el cuatrimestre...

chalten dijo...

Sincronicidad! :) Bueno, vaya juntando, por favor. No me olvido del link ese de lo de neurociencia, eh?

DreamWarrior dijo...

Hace poco me contaba alguien que los profesores están asustadísimos porque ahora los chicos pueden encontrar toda la información (e anche monografías, trabajos hechos, etc.) por Internet.
Eso ilustra claramente cuál es el problema. Antes, el acceso a la información era limitado y, por lo tanto, era el objetivo en sí mismo.
Hoy no es ya un problema, estamos un escalón arriba: el problema es qué se hace con la información. Y para eso hay que aprender a pensar y discernir. Pero para que los alumnos aprendan a pensar y discernir, los maestros tienen que aprender primero. Y ese es un problema grave (porque hay que cambiar toda la estructura y paradigma de la educación).

chalten dijo...

a mí lo que me llama la atención es la pasividad asociada al proceso de aprendizaje, cuando aprender es solamente absorber una lista de númeritos y/o eventos, qué lugar le queda al alumno para lo de aprender a pensar que vos decís? No digo que los númeritos no sean importantes, pero además...