sábado, 5 de julio de 2008

the wilderness inside

Desde hace un tiempo vengo siguiendo varios podcasts y blogs sobre neurociencia, un campo de investigación científica relativamente reciente que agrupa varias disciplinas (biologia, psicología, lingüistica, antropología, farmacología, informática, etc, etc.) y que intenta entender, entre otras cosas, qué cornos hace el cerebro, qué es la consciencia y como percibimos el mundo. De todo esto se desprenden unas cuantas implicaciones éticas (como por ejemplo las últimas discusiones acerca de si está bien que los estudiantes se empastillen hasta la coronilla para mejorar el rendimiento académico a corto plazo (a.k.a. aprobar un exámen).
Algunas notas al respecto:

Drugs, Body Modifications May Create Second Enlightenment
The Neuroethics of Enhancement - How Smart Are Smart Drugs?
Pills provide brain boost for academics
Intelligence drugs could be 'common as coffee'
Brain Enhancement Is Wrong, Right?

Si, definitivamente, quién no quiere poder rendir 7x24 en todo, ¿eh? Y la listita de side effects (conocidos en los pocos años de uso de estas drogas) no parece como super cuchi, digamos. Siguiendo con esta línea de pensamiento, si lo demás chicos en el colegio la usan, ¿no sería injusto que tu hijo no lo haga? Claro que como el cerebro parece que se sigue desarrollando hasta alrededor de los 20, quizás habría que considerar con un poco más de cuidado como afecta esto a un chico. Bueno, si le queda alguna deficiencia hormonal o algún quilombo en algún receptor exótico, siempre puede seguir compensándolo con más medicamentos, supongo. Como mucho será algo crónico. De todas maneras, sí es cierto que este tipo de medicación mejora la calidad de vida de muchas personas con enfermedades que, en otros tiempos, hubieran sido totalmente inhabilitantes, como epilepsia, esquizofrenia, depresión, y siguen las firmas.

Pero me resulta mucho más interesantes las discusiones e investigaciones relacionadas con la manera en la que percibimos el mundo. Cuales son los procesos que se desencadenan (o se encadenan) cuando caminamos, cuando escuchamos música, cuando estamos expuestos a un discurso político. Y esto me recuerda un hermosísimo cuento de Ted Chiang, "¿Te gusta lo que ves?: Un documental" (o Liking what you see: A documentary, de "Stories of your life and others" y traducido al castellano como "La historia de tu vida"), en el cual una operación quirúrgica sencilla puede provocar una condición que en el cuento llaman "caliagnosia", que vendría a ser una imposibilidad de percibir la belleza en las personas que uno mira.
El personaje principal del cuento (o por lo menos el que más me llamó la atención) creció con esa "-agnosia", por una desición de sus padres. Al empezar la universidad, se hace la operación inversa. Pero como justamente en la universidad donde se anotó están considerando exigirla como una operación obligatoria (para evitar desigualdades), sus opiniones son bastante interesantes para aclarar el debate. (Entrevista interesante a Chiang puede leerse acá, yo no sabía que había rechazado una nominación al Hugo por este cuento porque no le parecía que lo hubiera podido cerrar cómo él quería, sino que tuvo que publicarlo por una fecha de entrega que su editor no quiso extender).

En fin, la mente, ¿qué tema eh? Estaba leyendo el comentario de un libro sobre "la mente política", ("THE POLITICAL MIND: Why You Can’t Understand 21st-Century Politics With an 18th-Century Brain", de George Lakoff). La nota, cabe aclarar que es del New York Times, es un articulito interesante, no solamente por describir al libro, sino por como exhibe la ideología del diario.

Una sección del review:

Lakoff culpa a los "neoliberales” y su mentalidad del “Old Enlightenment” por las debilidades del partido Demócrata. Ellos piensan que pueden ganar elecciones citando hechos y ofreciendo programas que actuen en función de los intereses de los votantes. Cuando pierden, llegan a la conclusión de que tienen que moverse más a la derecha, al lugar dónde están los votantes.

De acuerdo con la explicación de Lakoff, esto es incorrecto. La neurociencia demuestra que los hechos puros son solamente un mito y que el interés personal es una idea conservadora. En un "New Enlightenment", los progresistas explotarían estos descubrimientos. Presentarían estructuras en lugar de hechos crudos. Entrenarían al público a pensar menos en el interes personal y más en servir a los demás. No es la plataforma la que necesita cambiarse. Son los votantes.

La teoría de Lakoff se basa en algo simple: la mente es el cerebro. Cualquier conección que se forme entre tus pensamientos, también se forma entre tus neuronas. En el momento en el que internalizás una metafora, un circuito en tu cerebro "construye fisicamente esta metáfora". Este paralelo continua a medida que aumenta la complejidad mental. Lakoff propone lo siguiente "Las narrativas son estructuras del cerebro".


La idea esta que parece tan simple (la mente es el cerebro), es una de las premisas de la neurociencia. Y es una idea reciente, también. Esa afirmación y las demás tienen que ser consideradas en el siguiente marco. Se parte de una bateria de pruebas, combinando métodos de estudios tradicionales de otras disciplinas con mediciones de actividad en el cerebro (hay varias técnicas para esto, medición de flujo sanguineo, medición de actividad eléctrica) y se obtienen resultados. Esos resultados se interpretan, y de esas interpretaciones se sacan las teorias locas que vemos en los diarios cada tanto... ¿alguien leyó el paper original del que salió aquella nota amarillista: "Los científicos confirman que la voz de las mujeres aburre a los hombres"? Interesante paper (que por supuesto no dice eso, sino que en los hombres, escuchar una voz femenina activa las mismas áreas que las que activa la escucha de música), e interesante trabajo de post-interpretación de los periodistas sobre los hallazgos, además.

Pero la idea de que podemos saber lo que pasa ahí, en la jungla interna, es muy atractiva. Y las investigaciones arrojan datos interesantes, aunque no fácilmente comprobables en el corto plazo. Pero las elucubraciones al respecto también dicen algo de como nos vemos a nosotros mismos.

Yendonos hacia otros ámbitos, por ejemplo hacia los sentidos y el post-procesamiento que el cerebro hace sobre nuestros sensores, via el blog del autor de "Proust was a neuroscientist", Jonah Lehrer:

(...) nuestras impresiones sensoriales siempre están incompletas. Como resultado, estamos continuamente juzgando qué es lo que estamos sensando: la mente necesita un poco de subjetividad top-down para poder armar el mundo. Y esto no aplica solamente a nuestro córtex olfativo, que se inunda con el feedback enviado desde las partes mas "altas" de nuestro cerebro, como el PFC*. Atul Gawande, en su último artículo, resume de manera muy apta esta, de alguna manera, desconcertante vista de la percepción (al menos es desconcertante si sos un inocente realista):
La idea sobre la percepción que está empezando a emerger es lo que podemos llamar la teoría de la percepción del "mejor acierto del cerebro": la percepción es la mejor idea que se hace el cerebro de lo que está pasando en el mundo exterior. La mente integra señales rudimentales, dispersas, débiles de una variedad de canales sensoriales, información de experiencias pasadas y procesos ya fijados, y produce una experiencia sensorial llena de color, sonido, textura y significado, todo provisto por el cerebro.

* pre-frontal córtex, creo (vayan a leer el original, esta traducción esta hecha a los ponchazos)

Por ejemplo, prueben ver este video tapando los subtítulos y luego escuchenló de nuevo, pero leyéndolos:



No les recomiendo el experimento de oler al mismo tiempo vómito y queso parmesano que Lehrer menciona en su post. Parece que nuestros sentidos se confunden por la concentración de ácido butírico (o como se traduzca) en ambos.

También hay mucho escrito sobre los casos donde este cableado dinámico falla, o donde los sensores se van descomponiendo. Del autor de "The man who mistook his wife for a hat" (o, en castilla, El hombre que confundió a su esposa con un sombrero), Oliver Sacks, también tenemos "Musicophilia: Tales of music and the brain", donde nos cuenta de gente que no puede dejar de escuchar música en su cabeza (alucinaciones auditivas), o que no distingue qué canciones está escuchando, ni siquiera el feliz cumpleaños (amusia), a pesar de poder reconocer las notas por separado.

Hay un experimento muy conocido para ver cómo funciona el sistema de localización espacial que tenemos incorporado al oído, "un corte de pelo virtual". Hay que escucharlo con auriculares estéreo, y el efecto es "electrizante".

Un corte de pelo virtual:


Pueden escuchar un par más en el sitio original (no es necesario entender el diálogo, pero si prestarle atención a ubicar el lugar desde donde se producen los sonidos).

Esta, por ejemplo, es una ilusión óptica muy divertida:



Mirala un rato. Esto es un gif animado que repite siempre la misma secuencia. Por algún efecto extraño en nuestra percepción, a veces parece girar en sentido horario y otras en sentido antihorario. Seguí mirando y la vas a ver cambiar. Podés probar pensando en diferentes cosas para ver si eso la hace cambiar (hacé cuentas, listas...), mirar la sombra a los pies de la bailarina...
Sí, repite siempre la misma secuencia. No, no es un chiste.

Cerrando, entonces, algunos links:

All in the mind - Radio National ABC (Australia)
Anthropology and Neuroscience podcasts
The frontal cortex - Jonah Lehrer
Mind Hacks
Scientific American: Mind and Brain
New Scientist - Heatlh/Brain
Nature Neuroscience
Optical illusion of the day

Me voy a tomar un syrah frutado, con un rico parmesano con gusto a... parmesano.

4 comentarios:

Baterflai dijo...

O_o
Si tengo "pensamientos matemáticos" la minita va en el sentido de las agujas del reloj.
Si tengo "pensamientos lingüísticos", la minita va en sentido antihorario.

OOOOOOOOOHHHHHHHHH!!
Tengo pila de bibliografía al respecto. Haceme acordar que te pase el linkete del sitio de un profe donde podés encontrar bastantes cosas. Otra es esperar a que haga neuropsicología y te vaya pasando la bibliografía. :D

chalten dijo...

Sí!, pase pase link, me interesa. Acá en Arg. lo único que conozco relacionado con estas cosas es FLENI

Té Verde dijo...

http://en.wikipedia.org/wiki/Unsolved_problems_in_neuroscience

http://www.katzeditores.com/fichaLibro.asp?IDL=26

Este Daniel Dennet es sencillo de leer sin perder exactitud. No es divulgación pero realiza su tarea de manera sencilla. Es un aporte filosófico a este problema. En el norte trabajan en equipo... Este tema es uno más de los que me interesan.
Planteaste problemas éticos... :) no estaba tan al tanto de esos, siempre pienso temás de salud física(mantenimiento)... no en el tuning de la salud... :P

chalten dijo...

Gracias por los links. Había leído algunas entrevistas a Dennet, pero ninguno de sus libros todavía. A veces me da la impresión de que es demasiado funcional a la teoría de moda del momento de que hay que estar en contra de las religiones. No porque esté demasiado en desacuerdo con la idea, sino porque está demasiado de moda y uno desconfía, ¿vió?