lo escrito

domingo, 15 de julio de 2012

siendo un día especial

Ayer, pasando frente a una verdulería, me encontré con una última caja de caquis, de la que elegí el que me pareció más bonito. Así que, de regreso, la metí en el freezer y ahora espero, haciendo tiempo, anticipando el sabor de la memoria.

miércoles, 6 de junio de 2012

el país de octubre

"Looking back over a lifetime, you see that love was the answer to everything."
 Ray Bradbury

No recuerdo quién me regaló, o si compré El país de Octubre. Lo leí cuando era chica. Sí recuerdo sus tapas verde-inglés, y sus cuentos. Y sobre todo que tenía un olor a miedo, un olor a algo revuelto en una jarra de vidrio y dejado ahí encerrado por mucho tiempo, el olor de entender qué es lo que aterra de la casi-posibilidad de que eso te esté mirando. El olor del verano ocultándose en la hierba interminable, el olor de no comprender del todo lo que está pasando, porque lo que está pasando no puede pasar. Sentir en la boca el sabor de la mortalidad de los personajes. Saber que, aunque los sintamos tan cerca, lo que importa al final es la historia que nos cuentan.

lunes, 27 de febrero de 2012

inspirador

The New French Hacker-Artist Underground: http://www.wired.com/magazine/2012/01/ff_ux/

Desde la nota de Stephenson sobre el tendido de fibra óptica transoceánico (The hacker tourist, ¿sería en el '96?), no leía algo tan interesante en Wired. Bueno, quizás lo de Burning Man. Pero esto, subversión en tantos niveles...

Ah, por las vidas secretas de las urbes. Por la historia que palpita en las paredes. Por el alma subterránea del asfalto.

sábado, 4 de febrero de 2012

aún hay héroes

Entrevista del año pasado al Juez Baltasar Garzón en DemocracyNow (subtitulados, y vale cada bitio del ancho de banda ver hablando a alguien que tiene las cosas tan claritas).


(parte 1)


(parte 2)


Aquí está la transcripción en español.


Más...
Nota en Telam: http://www.telam.com.ar/nota/14840/
Noticias fresquitas: http://www.google.com/search?q=baltasar+garzon+espa%C3%B1a+periodico#q=baltasar+garzon+espa%C3%B1a+periodico&hl=en&prmd=imvnso&source=lnms&tbm=nws&oi=mode_link&ct=mode&cd=5&bav=on.2,or.r_gc.r_pw.,cf.osb&&biw=1023&bih=716

martes, 17 de enero de 2012

en sus propias palabras

Estaba revisando las noticias en Democracy Now! y me encontré con un programa especial dedicado a la memoria de Martin Luther King, Jr (estos dos últimos posts se vinieron medio eulógicos, qué se va a hacer, cada tanto pasa), con selecciones de dos de sus discursos "Beyond Vietnam" y "I've been to the mountain top", este último de la noche antes de que lo asesinaran (porque en los países del primer mundo...).
Pone la piel de gallina y emociona, escuchar esa voz, esas palabras, en este otro momento del mundo en guerra.



¿Querés saber más?
Download del video del programa especial (mp4)
Más allá de Vietnam (Castellano)
He estado en la cima de la montaña (Castellano)
Yo tengo un sueño
Wikipedia en Español sobre Martin Luther King, Jr.

domingo, 8 de enero de 2012

desde el jardín II




Desde arriba a la izquierda, en sentido horario y en espiral: Siete venas, Berberis atropurpurea, no-sé-vino-con-los-lupinos-pero-no-es-linda?, Calafate (otra berberis, pero local), Don Diego, amapolas, trébol y sr. abejorro patagónico (mangangá), tradescantia de biblioteca, más trébol y otro-polinizador en acción y Varita amarilla.

...y hay quien quiere "que corte el pasto". En fin...

jueves, 8 de diciembre de 2011

lunes, 28 de noviembre de 2011

revolution sounds

Un especial de esta semana de DemocracyNow, con un panel de The Nation en el que participan Michael Moore y Naomi Klein, con varios análisis interesantes del movimiento Occupy.



Y ya se sabe que, si el río suena, agua trae.

Algunas frases a destacar:

- Ocupar Wall Street: porque ellos ya ocuparon el gobierno.
- 40 millones de adultos en USA no pueden leer y escribir más allá del nivel de un chico de cuarto grado... ¿Quién organizó a este movimiento?: Lo organizaron BP, Goldman Sachs, Citibank. [...] Y menciona especialmente a Bradley Manning & Wikileaks como punto de quiebre de algo que venía bullendo bajo la superficie. [Moore alrededor del minuto 8]
- Como no cierra el modelo de negocios con los recortes energéticos necesarios para paliar la crisis climática, la derecha elije desestimarla como una conspiración comunista. [Naomi, alrededor del minuto 49]
- "Vamos a pasarles un montón de cosas sin sentido por la televisión, eso los asustará. Y vamos a convertir sus escuelas en una porquería tal que van a ser ignorantes, no se van a dar cuenta de cuando los estemos manipulando a través del miedo". [Moore, sobre lo que deben estar pensando los del 1% para poder tranquilizarse y dormirse a la noche, alrededor del minuto 53]

Se puede bajar en mp4 de acá. O en audio solamente desde aquí.

¿Querés saber más?
Democracy Now en español
Money: un análisis de XKCD (There, i showed you it.)

sábado, 19 de noviembre de 2011

historias con nostalgia

Desde el año pasado estoy siguiendo un programa de radio canadiense y hace rato que tenía este post en la gatera. Así que aprovecho y lo saco a correr por la pista, que tiene aliento largo.

Es un programa de la CBC canadiense (link al programa) que hace un conductor/narrador/comediante, Stuart McLean. La estructura masomenos es la misma, contar historias, tanto del público como escritas por él sobre los lugares que visita, en general relacionadas con un personaje que se llama Dave, el propietario del Vinyl Cafe, un negocio de discos usados cuyo lema es "No seremos grandes, pero sí que somos pequeños" y sus amigos y familia. Bueno, el humor del programa va por ese lado.

Tiene un tono evocador (historias sobre pescadores detrás de un mítico salmón, jóvenes iniciándose en las plantaciones forestales, un aeropuerto de Canadá con una historia muy especial, etc etc) y quizás por eso, esta semana que estoy pensando en que se cumplen 20 añitos que terminamos la secundaria y nos fuimos a Bariloche, me viene bien subirlo acá y escucharlo un poco al Stuart hablando en esa tonada especial, del que recuerda con nostalgia.

Cosas que recuerdo de la secundaria, mis amigas, claro, van primero: Vero, Sonia. A Sonia no la volví a ver nunca más, bah, una vez creo recordar que fuí a la casa a visitarla, pero luego le perdí la pista. Eramos fanáticas de una serie que daban por el 11, Shadow chasers. Llenábamos pizarrones con los avisos del programa y nos aprendimos la rotación de las tandas publicitarias del 11 para poder ver la primer propaganda de la semana sobre de qué iba el próximo capítulo. Me acuerdo que era una de las de Estrellita mía, el lunes a eso de las 15 y algo. Así que me tenía que comer la novela para ver la propaganda.
A Vero la seguí viendo, hicimos la facu juntas, cada una en su carrera, pero nos juntabamos en los tiempos libres y viajábamos juntas cuando podíamos. Me acompañó/arrastró a la entrevista de trabajo que hice para mi primer laburo de tiempo completo, yo solamente tenía la dirección y el teléfono y el dato de que buscaban gente para abrir un instituto (jé, yo iba dispuesta a cualquier cosa, pero que justo justo fuera un instituto de computación y estuvieran buscando instructora...). Nos recuerdo en la secundaria, caminábamos por el patio de un lado para el otro tomadas del brazo, hablando de nuestras cosas. La hermana de Vero había viajado a Canadá en algún plan de intercambio estudiantil y había traido un cassette de una banda de Irlanda que nos volaba la cabeza: U2. El disco era The Joshua Tree. Jugábamos juntas al cesto en el colegio. Afuera, en el CEF, íbamos a básquet y a patín. El helipuerto del pueblo está junto frente a su casa, así que también nos ibamos ahí a charlar. Fué mi compañera de banco durante bastante tiempo. Cuando me mudé a Capital y dejé de volver al pueblo, nos vimos un par de veces, pero después se fué haciendo más complicado, por razones que no tienen que ver con la distancia.
Y Da, claro. No había empezado con nosotras, pero la conocía de Scout y se pasó del Comercial al colegio, creo que en 3ro porque se había roto las quinotas con unos temas burocráticos de inscripciones en el Comercial. Que me integrara con el curso fuera de mi grupete fué gracias a Dani. El curso nuestro masomenos estaba formado por las chicas del pueblo, las chicas de afuera y esperpentos mutantes (la chica levanta la mano). Con los años Da fué volviéndose menos una amiga y más como mi hermana. No nos vemos mucho (¡igual que con mi hermana!), pero es casi lo mismo. Si sólo pudiera superar sus ataques de pánico ante la vista de una compu...
En cuarto empezamos a pensar en el viaje a Bariloche y en como ibamos a modificar el uniforme para 5to (podíamos hacer cambios en los colores). Yo tenía mi regla de que "si hace menos de 10 grados es día de gimnasia", así que la mayor parte del tiempo (o por lo menos los días con menos de 10 grados) me iba con el equipo de gimnasia. Pero al final nos decidimos por un uniforme sobrio (el de las chicas del año anterior había sido rojo y azul) y nos fuimos a la gama del gris y el verde inglés. Con un moño de pintor que Sonia se negó a usar, y nunca usó. Insistencia no faltó, pero la chica siempre mantuvo su desición.
A Bari decidimos viajar por Casa Piano, y empezamos a ir a Buenos Aires en comitiva para hacer los pagos. Me acuerdo la primera vez, llegamos al edificio y nos metimos en el ascensor. Las puertas se cerraron y nos miramos entre las tres o cuatro que habíamos viajado... miramos la botonera... miramos la puerta... nos miramos de nuevo... estem... ¿alguien sabe como se maneja un ascensor? Las puertas se abrieron y apareció el conserje del edificio, salvador. Nos miró matandosé de la risa... estas pueblerinas... y tocó el botón del piso correspondiente. "Esto en el pueblo no se consigue", debe haber dicho Leonardini, y nos debemos de haber reído un rato, rogando que no hubiera que apretar nada más para salir del bicho.
También decidimos probar via "Feliz domingo", en el que empezamos a intentar en Enero de 1991 (me acuerdo porque con Dani estábamos de campamento, y no pudimos ir. ¿Sería nuestro último campamento de Posta o el primero de Rovers?)... esa fué la primera y la única vez que llegamos a la final, las otras cuatro no (sí, fuimos a Feliz Domingo cinco veces). Me acuerdo de Vero Peralta soplándome el nombre de un candidato que yo conocía pero, por alguna razón, cuando Soldán me preguntó quién era en alguna prenda sobre las noticias de la semana, dejé de escuchar y de saber cualquier cosa. Lamentablemente tampoco la escuché a Vero soplándome el nombre.
Lo intentámos todo: Nata Pane tocando el piano, la mencionada "Puedes dejarte el sombrero puesto" qué nos llevó a la final, el número de "Tomorrow, tomorrow" de Ana de los Tejados Verdes, repechajes, básquet en parejas. Y nada. Pero por lo menos ví a Los Twist tocando en vivo y me enamoré perdidamente de Pipo Cipollatti.
La última vez que ví a varias de las chicas fué en una reunión en el 2004, creo. Alguna reunión cumpleañera o de las de Noviembre, que es cuando suelen reunirse a festejar nuestro cierre de la secundaria con el viaje a Bariloche.
A Gise le cantamos el cumple en Piedra del Águila. Alguien me gritó que me apurara mientras estaba tratando de no resbalarme haciendo un circuito de postas sobre un tronco (no me importó y no me caí). Tomamos agua de algún arroyo (con las manos en la espalda y alguna compañera sosteníendonos el pelo) y anduvimos en catamarán sobre el Nahuel Huapi. Hicimos culipatín en la nieve. Bailamos todas las noches y comimos chocolate todos los días. Llevé dos latitas de cerveza escondidas en el bolso del viaje, solamente porque estaba prohibido hacerlo. Volvieron a casa igual que como fueron, no daba tomar cerveza tibia en el hotel. Deben de haber pasado mil cosas que no me acuerdo. Sí me acuerdo que viajamos en el colectivo con los chicos del Dámaso Centeno. Monjas y milicos, un humor extraño el de Casa Piano.
 Y me acuerdo de la última noche, en un boliche que podría haber sido Grisú, si Grisú tenía vista al lago. Y estar sentada y mirar la luz de la luna y las luces de la ciudad reflejarse en el agua del lago y quedarme dormida del cansancio y alucinar una fiesta en un castillo que la corte real de la gente del lago tenía en el fondo del Nahuel Huapi. Las damas tenían cascos de bronce, bruñidos de luz de luna. Los vestidos también eran metálicos, corsets bronce arrayán. Una hermosa imagen para cerrar esa fase de mi vida.

Les deseo a mis amigas y compañeras de la secundaria unos próximos 20 años al menos el doble de buenos que los anteriores.

Y entonces, el Vinyl Cafe y Stuart McLean. Pueden bajarse los podcast pasados (en inglés) desde http://www.cbc.ca/podcasting/includes/vinylcafe.xml. Recomiendo especialmente:

Dave and the Bike: Desopilante... y la historia del aeropuerto de Gander
Mort D'Arthur, no solamente por la historia sobre el perro, sino también por la visita a la isla y la descripción de sus habitantes y su "relación informal con los relojes".
The bird... esos fanáticos de las aves...
Tree Planting, este está buenísimo, me hace acordar a mis días de wwoofer.
Bloopers, de las grabaciones originales del programa.

Tantas historias, en tantos lugares.

lunes, 24 de octubre de 2011

elecciones 2011

De Paz y Rudy en el Página/12 de hoy, dándole en el clavo...



domingo, 16 de octubre de 2011

ocupando wall street

Hay poca cobertura en los medios locales, me parece. Pero la cosa se mueve por todo el mundo (bueno, hay varias cosas que se mueven por todo el mundo estos días)...
Photo: Rob Beschizza / Boing Boing 
"Hacé que los políticos cobren el salario mínimo y mirá qué rápido que cambian las cosas"


Más info en: 
Vía Boing boing: Fotos de Occupy Pittsburgh, fotos y videos de Occupy Wall Street takes Times Square

Pagina/12: "El día mundial de los indignados" por Horacio Verbinsky
Corriere (Italia): "Una tarde de guerrilla en Roma"

Una nota del El País de España hace un lindo contraste con todo esto... "La capital tinerfeña quiere erradicar el 'clientelismo en las ayudas sociales'"... claro, no vaya a ser cosa que haya menos presupuesto para salir a rescatar a los bancos y al sistema financiero.


miércoles, 5 de octubre de 2011

(ig)nobel de la paz

Bien merecido, aunque igual pensábamos que le tendrían que dar el de "en serio": Se anunciaron a fin de Septiembre los IgNobel de este año, y el de la Paz fué para  Arturas Zuokas, el alcalde de Vilnius, LITHUANIA, "por demostrar que el problema del estacionamiento ilegal de autos de lujo puede ser resuelto, pasándoles por arriba con un tanque blindado". El caballero hizo acto presente en la ceremonia para recibir su premio y todo.

La lista completa no tiene desperdicio:
  • Fisiología: "No hay evidencia de bostezo contagioso en la tortuga pie-rojo" (Anna Wilkinson, Natalie Sebanz, Isabella Mandl y Ludwig Huber)
  • Química: Un equipo de científicos japoneses determinó la densidad ideal del wasabi necesario en el aire para usarse como alarma en el caso de personas sin audición (Alarma Wasabi), por Makoto Imai, Naoki Urushihata, Hideki Tanemura, Yukinobu Tajima, Hideaki Goto, Koichiro Mizoguchi y Junichi Murakami. Gambaru Nippon!
  • Medicina: "Derrames inhibitorios: Una incrementada urgencia urinaria facilita el control de impulso en dominios no relacionados, por  Mirjam Tuk, Debra Trampe and Luk Warlop, conjuntamente con Matthew Lewis, Peter Snyder and Robert Feldman, Robert Pietrzak, David Darby, and Paul Maruff.
  • Psicología: ¿Porqué suspiramos?. Investigación por Karl Halvor Teigen.
  • Literatura:  John Perry por su Teoría de la Procrastinación Estructurada; para hacer, siempre trabajá en algo importante, usándolo como medio de evitar hacer algo más importante todavía. Un capo.
  • Biología: Unos entomólogos descubrieron que al macho de los grillos buprestid le gusta más una botella de cerveza australiana que una hembra de su especie. Revelador. Hablando en serio, interesante como una desición de diseño de una botella tiene este tipo de impacto ambiental.
  • Matemática: A todos los matemáticos que han predicho fechas para el fin del mundo; por "enseñarle al mundo a ser cuidadoso cuando se realizan cálculos y supuestos matemáticos."
  • Hay otro de física y de "seguridad pública", vayan y lean. 

 ¿Querés saber más?
Improbable Research: Lista de ganadores
Página de la ceremonia 2011
Huffington Post: IgNobels, Pensá primero, después reite



sábado, 17 de septiembre de 2011

domingo, 28 de agosto de 2011

y 10 años después...

Como nos gustan especialmente los números redondos que podemos contar con los dedos de las manos (ponele que les agregamos también los de los pies, que de esos aniversarios también tengo este año), hace un par de días atrás recordé especialmente al 26 de agosto del 2001, en el que fuí a ver la puesta Villa Villa, del grupo de teatro aéreo De la Guarda.



Me acuerdo que estaba nerviosa, porque había leído y escuchado muchas cosas sobre el espectáculo y sabía que iba a ver algo distinto. También tenía miedo, porque te mojaban, o porque era como un gran interrogante. Había gente a la que le había gustado, había gente que no... yo leía sobre La Fura dels Baus y quería tirar la entrada. No quería que fuera algo violento, intrusivo, pero a la vez quería ver qué era eso de estar dentro de la obra. Le había dicho a Ale si quería ir conmigo y pasó, lo cual no me pareció nada mal porque sentía que eso me daba un poco más de libertad para ver qué me pasaba a mí. Me puse unos pantalones de jean negros y mi camperita de cuerina, era un día de calor creo. Llegué al Recoleta temprano y esperé afuera en el patio hasta que nos empezaron a hacer entrar.
Al principio, recuerdo un juego de luces en el cielo, sombras y luces a través de una membrana de papel. Agua, seres adivinados atravesando ése espacio, sombras voladoras que se estiraban sobre nosotros. Uno de ellos atravesaba la membrana, y luego otro. Era como una versión fantástica, fabulosa, de las visitas al planetario de cuando era chica; mirar hacia arriba y ver pasar, en vez de planetas y cometas, a estos seres.
Recuerdo también la carrera de esa pareja sobre la pared. Eso me tocó de una manera sobre la que no puedo escribir acá. Mitad porque me sentí identificada y mitad porque no me acuerdo exactamente en qué, o si en todo.
También recuerdo una danza de dos personajes, uno masculino y otro femenino, sobre dos plataformas móviles, y la lluvía cálida cayendo, una sensación de fecundidad primal.
Pero lo que me pasó a mí fué esto:
Una mujer, parada en la lluvia, una línea negra que mira hacia arriba, abajo, a los costados, mira a la gente y a los actores y a la escena y a la interacción-entre. Sintiendo la música, los tambores, las trompetas. Alguien la toca en la espalda y la toma entre los brazos, como para bailar. Lo primero que ella nota es el abrazo, luego vendrá el registro del roce. Cruzan las miradas y ella sonríe, asustada y sorprendida, curiosa de qué va a pasar después. Él avanza y quedan trabados en un giro, mientras ella piensa que esto es un hermoso momento, pero que es hasta acá. Luego de ese baile de emociones y voluntades, se separan y él se funde nuevamente entre la gente. Ese encuentro, ése acercamiento, me sacude.
Y luego el baile, todos bailando y saltando. La membrana y el papel picado del piso, junto con el agua forman un papel maché que se adhiere a todo. Me vuelvo a casa caminando por Las Heras, llena de algo distinto. No voy a lavar el papel pegado a ese pantalón negro por un largo tiempo y, cada vez que lo veo en el ropero, regreso a esa noche.

El 2001... qué añito. Los restantes cuatro meses del año podrían resumirse como "Dos torres, un divorcio, una renuncia, corralito. Entrevista y represión en Plaza de Mayo. Todos al Congreso (por no mencionar el fémur de mi hermano)." Por suerte, el 2002 empezó de campamento y volviendo de visita a El Chaltén, que si no...

lunes, 15 de agosto de 2011

primarias en la e.g.b.

Ayer fuí autoridad de mesa en una de las cuatro mesas que tuvimos en el pueblo, la primera vez que participaba tan desde adentro en las elecciones y la primera también que votaba en El Chaltén, así que estreno por partida doble. O triple, porque es la primera en la que participo con mesas mixtas.
Nos encontramos tempranito en la escuela, donde el día anterior la jueza ya había estado organizando con la policia y gendarmería las mesas y las aulas donde se iba a votar. Ya en la semana me había bajado del sitio de las elecciones algunos pdfs con los manuales y el código electoral y todo eso. El día anterior, buscando un poco, los había podido conseguir impresos.
Con la nevada, como el acceso a casa quedó medio tapado de nieve, se vé que no habían llegado a ver el cartelito que dejé de donde me podían encontrar y me encontré con un poco de revuelo porque, como me perdí el curso, pensaban que no iba a aparecer para las elecciones. Después me enteré que además algunos no estaban muy seguros de que yo quisiera ser encontrada, así que no sabian si colaborar con “la cacería” o no.
Esto es, claro, porque la mayor parte de la gente que actúa como autoridad de mesa no tiene ninguna gana de hacerlo. Es un poco paradójico que en realidad sea lo mejor, porque la falta de interés le da más transparencia a la cosa, pero el problema se arma cuando alguien que no tiene ganas de estar todo un día con la responsabilidad de que voten otras trescientas personas, lo tiene que hacer ad eternum y sin escapatoria posible, cual sentencia de por vida. Por eso creo que lo mejor es que sea un mix, de gente que no quiera participar (pero que tenga que hacerlo por una o dos veces) y de gente que realmente quiera meterse en el quilombo.
Mi caso era el segundo, claro, a mi los quilombos me encantan. Tener los nervios de punta dos o tres días antes de las elecciones y la responsabilidad de los votos de otras trescientas personas a cuestas eran demasiado desmadre como para esquivarle el bulto, así que me anoté hace unos meses como autoridad de mesa y, por suerte, me sortearon para participar. Otro par de cuestiones positivas del tema eran que iba a poder conocer a una buena parte de la población del pueblo, cosa que no se da todos los días, y que había una retribución en metálico, lo cual no viene nunca mal.
Así que a las 7:30 hs de la mañana del domingo entré en la escuela y empezó el baile. Llegó la aguerrida presidenta de la mesa (Mariela, abogada y cantante), uno de los fiscales de partido (a.k.a. Fierita, poblador y baqueano), y las urnas con toda la papelería. Acomodamos las mesas de entrada con todas las cosas y llevamos las boletas al cuarto oscuro, habia que verificarlas contra las boletas certificadas por la Justicia Electoral y en un ratito todo quedó armado para esperar a los votantes.
Así que fuí la primera en votar en mi mesa, con mi primer voto en El Chaltén. Emocionante.
Mariela estaba canalizando el espíritu de la Moma de a ratos (aunque la Moma negó toda responsabilidad en el asunto cuando pasó a saludar un rato más tarde), así que entre ella y Fierita, que es uno de los primeros pobladores del pueblo (ya unos veinte años por acá), y todo un personaje, era como para prepararse unos pochoclos y sentarse a mirar. No hubo mucho tiempo para eso, pero nos reímos bastante de cualquier manera.
Una vez que votamos los tres, procedí a sacar el termo con el mate y le entramos a dar.
Durante el día, se fueron presentando las fiscales generales de otros partidos (Marcela y Mariana) y también pasaron con bizcochitos, sanguchitos, café, lo cual nos vino muy bien para bajar un poco el mate, porque si no iba a quedar verde.
Cada tanto entrábamos a controlar las boletas. Cosas que me sorprendieron gratamente, tanto durante todo el día como después en el escrutinio, es que todos los que vinieron a votar lo hicieron con buena predisposición y amabilidad.
 
Algunos momentos para recordar:
Los números de documento más bajos de nuestra mesa fueron la señora Jacobsen y don Guerra. Yo a la primera no la conocía, pero habíamos hablado de ella un poco antes de que llegara porque era la del documento que parecía más antiguo del padrón (una libreta cívica tres millones algo, si mal no recuerdo). Mariela le alcanzó una silla, porque justo llegó cuando había bastante gente y tuvo que esperar un poco. A mi se me había ocurrido lo de la silla, pero no me animé por temor a que se ofendiera (un porte que bueno bueno, la señora). En cambio, le encantó. Cuando se iba de la mesa nos contó de alguien que había palmado en un probador al irse a comprar un traje de casamiento. Sí, eso. Cabe aclarar que era en referencia a la posibilidad de quedar duro en el cuarto oscuro y que no te encontraran hasta que te fueran a buscar, posibilidad que, por alguna razón, empezamos a analizar con ella una vez que emitió su sufragio.
A veinte minutos del cierre llegó una artista local (no voy a dar nombres en este caso) tratando de votar con cédula de identidad. Salió corriendo a buscar su DNI y por suerte volvió (sin aliento) antes de que se cerraran las puertas de la escuela. Ah, lo' artiste...
Durante la tarde se sumó Esther, como fiscal por la UCR, y a partir de allí entre ella y Fierita nos dieron un pantallazo de la historia de cada persona que cruzaba la puerta. Se emocionaba especialmente (y me contagiaba la emoción) con los que votaban por primera vez porque los conocía desde chicos. A todos.
Uno de los votantes nos dejó su documento luego de asegurarnos categóricamente que enseguida, enseguidita, iba a ir a sacar el nuevo. El documento era una reliquia histórica y, cuando le dije eso a Mariela me contestó que en realidad sí, porque el dueño vivía de chico en Lago del Desierto, cuando fué lo del conflicto limítrofe con Chile. Hubo varios portadores de documentos que hubieran entusiasmado a Indiana Jones, en su calidad de arqueólogo. La gente se encariña.
A un par de paisanos les envidié la cultura alcohólica, unos gentleman totales, a pesar de que la onda expansiva de vapores etílicos casi me voltea.
La frase del año (aún superando a “tiene menos montaña que Rio Gallegos”) fué “le dicen Perito Moreno”, porque “tiene un desprendimiento cada cuatro años”. También me dieron, entre Mariela y Esther, un curso acelerado de Bob Esponja. Ahora tengo ganas de comer una cangreburguer.
Nuestro denodado fiscal entró en un nirvana milanesístico luego de bajarse una napolitana cuyas emanaciones me abrieron el apetito y me quitó cualquier vergüenza que pudiera tener acerca de entrarle al sanguche de pollo que me había llevado de casa. A esa hora (un poco después de las tres) entramos los tres en un sopor post-almuerzo del que por suerte nos sacó la última camada de votantes. Tampoco era que me quedara demasiada timidez a esas alturas, ya estaba en medias porque las botas me estaban haciendo transpirar los pies. Sólo espero que esas emanaciones no llegaran demasiado lejos.
Se temía un aluvión de votantes a último minuto, pero en cambio estuvo bastante repartido durante el día, solamente en dos o tres momentos se formó cola delante de nuestra mesa.
Los pedidos más destacados del día fueron que hacía falta un poco de música y que el sello funcionara bien. No marcaba un pomo y tiene una curvatura hacia adelante que hacía que si lo llenábamos demasiado de tinta, el sello quedara como un manchón de tinta que tardaba en secar. Los sufragistas reclamaban por linternas antes de entrar al cuarto oscuro, pero me quedé con las ganas de que llegara alguien con la frontal puesta. Compensó un poco Mariana, avisándonos cuando salió con su sobre que nos habíamos dejado la luz prendida del cuarto oscuro. Enseguida la apagamos de nuevo.

El cierre empezó llevando todo al cuarto oscuro (para esto sí prendimos la luz); la presidenta de la mesa desplegó sus hojitas rosa (hay que decirlo, creo que causaron envidia en las mesas circundantes) sobre las cuales procedió a trazar una planilla y se largó el recuento. Las boletas y los sobres vacios se apilaban (por separado) y los fiscales iban evaluando que tal había resultado la elección mientras ella sacaba los votos y las dos los contabamos por separado. Mi versión de la planillita se parecía más al conteo de puntos del truco, lo cual creo que resultó más eficiente en el conteo que las crucecitas. El gendarme que estaba con nosotros se entusiasmó con lo del recuento y nos hizo unos cuantos comentarios que inicialmente aclararon algunas cosa, pero que finalmente ameritaron que la presi lo amenazara esgrimiendo su lapicera al grito de “Y acá la presidente de mesa soy yo” para poder proseguir con el cierre. Democracia en acción.
A las dos nos coincidió el conteo, lo cual nos dejó bastante más tranquilas. Pero, como no puedo con mi genio, pedí que las contáramos de nuevo boleta por boleta para tener otro control... redundante... jé. Ponen una abogada y una auditora de autoridades de mesa y esperan que terminemos rápido, no way José. ¿Quieren los números exactos? Se los vamos a dar... Nos volvió a dar y procedimos a completar las planillas y telegramas y actas que quedaban y entramos en un frenesí de firmas de certificados de escrutinio para los cuatro partidos, más la urna, más el de la presi, más más. Salvadora Marcela, con diez años de experiencia como autoridad de mesa y que, además de esta vuelta disfrutar estar del otro lado como fiscal y poder divertirse con nuestra desesperación, nos terminó de aclarar lo del conteo de votos en blanco y nulos, que fué lo que más problemas nos causó.
Una vez cerrado eso los fiscales empezaron a salir corriendo hacia sus casas mientras nosotras nos poníamos a organizar lo que había que meter en la urna y los sobres de nuevo, el jefe del correo volvía a ver si habíamos terminado con los benditos telegramas y la jueza nos ayudaba a terminar de encintar y precintar todo para que el correo y los señores gendarmes y policias se lo llevaran.

Y ya, a las nueve y media llegué a casa y no me funcionaba el cerebro. Me tiré en la cama a ver algunas series, comí algo y me desmayé.

sábado, 6 de agosto de 2011

ante el altar del miedo

Como lo que sobra en el invierno es tiempo para pensar, me propuse pensar sobre el miedo, algo que me resulta bastante molesto. El texto que sigue es parte de ése experimento, que incluye otras cosas que ya irán apareciendo por acá o por allá. Y creo que viene al caso hoy, a 66 años de Hiroshima y en las vísperas de Nagasaki, cuando el terror tomó una forma distinta a la que conocíamos; una forma más terrible. Hace dos años, estaba en una isla frente a la costa de Nagasaki y escuché las sirenas. No entendí qué eran y, cuando me explicaron que era para recordar el bombardeo, sentí lo mismo que había sentido hace mucho, en el momento que, viajando por una autopista en las afueras de San Francisco, me dí cuenta que los cientos de placas blancas de piedra que cubrían una lomada de pasto verde eran tumbas de jóvenes, muertos en una guerra muchos años atrás. La sensación de que te arrancan el aire del pecho de un golpe y que no podés volver a respirar porque los golpes no se detienen.



    En el altar del miedo se ofrendan nuestras vidas. Ante el miedo, la primer reacción es paralizarse, la segunda es huir. Sobre eso construimos artefactos sociales, extravagancias del comportamiento como responder a la agresión, defender a la prole o que nos guste que nos agredan. Pero en nuestra soledad primaria, bien ahí dentro, lo que queremos es evitar a quién o qué sea que nos esté agrediendo.
Otro artefacto social que nos inventamos es este de que podemos preveer la agresión, el accidente, el dolor. Eso es imposible, pero igual lo creemos posible. Para eso limitamos nuestra acción, nos imponemos vigilantes. Y al imponernos vigilantes nos transformamos no en quién guarda a su semejante, sino en quien encarcela, quien delata. Alimentamos a quien juzga.
Entonces, para lograr un objetivo que no podemos alcanzar nunca (la “seguridad”) nos recortamos las vidas de a poco, vamos reforzando la coraza que nos protejerá de algunas cosas, pero que cada vez nos deja menos lugar para movernos.

Vivimos en la era del miedo: miedo de comer, de respirar, miedo de hablar, miedo de dejar correr a la prole fuera de nuestra vista, miedo de estar desconectados, miedo de que nos maten, miedo de que nos dejen afuera, que nos echen, que nos discriminen, que nos maltraten. Cualquier seguridad que nos prometan justifica el agregarle un barrote a la jaula.

Está en la naturaleza humana aprovechar el poder otorgado y tomarlo como un permiso para legalizar el abuso, sin considerar la moralidad de las acciones. Esto pasa en las cárceles, en las organizaciones militares y en las escuelas, por mencionar algunos lugares. Esto pasa cuando cedemos nuestra libertad en nombre del bien común sin detenernos a pensar si el “bien común” nos va a hacer bien.
Lo único que interesa pensar es si este abuso es legal y la legalidad está siempre del lado de los intereses que proteje. La ley proteje al poder y el poder ajusta la ley para que lo proteja. El poder construye la legalidad, no nuestros usos y costumbres. Eso es lo que sucede, que no es lo que debería suceder. Porque somos quienes no tienen poder o quienes no quieren tenerlo.

En las últimas semanas vengo escuchando y leyendo sobre esta idea, la idea de que algunas cosas que se proclaman necesarias para desarrollar tareas de protección de las personas, como lo son la tortura y la vigilancia de individuos de interés no deben ser consideradas un instrumento legal, una opción aceptable para supuestamente defendernos de males peores. La idea de que la vía del mal menor es una opción falsa. Que todos los días sepamos de personas que son torturadas y encarceladas sin cargos o procesos judiciales, va acostumbrando los oídos, insensibilizando. Esto es algo que nos hace menos hombres y mujeres.

Pero la tortura está mal, mal en cualquier contexto. Es exactamente lo mismo que desaparecer, pero en este caso los derechos se pierden a la vista del mundo. O se pierden de una manera cada vez más evidente a la vista del mundo. Y el mundo sigue girando. Sabemos que se tortura, dónde y a quién, y cómo. Podemos leer los mismos manuales que usan los torturadores y prender la tele y ver una sesión de tortura en tiempo real. Ya no nos importa. Quizás, si nos provoque algo, sea curiosidad. Algo terrible.

En el altar del miedo se ofrenda una vida ¿es la tuya?

miércoles, 3 de agosto de 2011

votando en chaltén

Me acaban de avisar del Correo que voy a ser autoridad de mesa en las próximas elecciones de Agosto (¡dígame Vocal!), mis primeras votando en El Chaltén.
Al chico del correo le pareció un poco raro lo del bailecito de victoria, pero bue, no me pude contener.
Ahora solamente tengo que entender bien qué es lo que se vota...

¿Querés saber más?
¿Qué son las Elecciones Primarias?
Qué se vota, ¿eeeh?
Consultas al Padrón

lunes, 1 de agosto de 2011

caña con ruda

Según  me contaban unos amigos ayer, parece que es tradicional tomar el primero de Agosto (o seasé hoy) una copita de caña con ruda para atraer buena suerte y prosperidad el resto del año.
Investigando un poco más, es una tradición norteña que se sigue en honor a la Pachamama.

El 1 de agosto, Día de la Pachamama, se impone agasajar con manjares a la Gran Madre Tierra y tomar una copita de caña con ruda para alejar los maleficios, tener buena suerte y salud.

 Dueña de las cosechas y del ganado, rectora de las estaciones y proveedora de vida, el hombre no puede menos que reverenciarla una vez al año, tal como a ella le gusta, porque los enojos de la Pachamama son de temer: terremoto, sequía, inundación, helada, incendio, granizo, huracán, hambre, enfermedad y muerte.

 En el norte andino, el ritual incluye cavar un hoyo donde se mete una olla de barro con comida, pan y dulces, espigas de choclo, una botella de chicha o aguardiente, tabaco y hojas de coca, para "carar" (alimentar) a la Pachamama, el que luego se cubre con piedras, hasta formar un montículo llamado "apacheta".
 ¿Querés saber más?
Beba una copita de caña con ruda para tener salud
Wikipedia: Pachamama
Días extraños

martes, 19 de julio de 2011

el tutu del obispo

Informate con Clarín, que la sabe lunga...


Y mirá que lo único que hace falta para que te suene raro el copete de la foto es haber leído tu Mafalda, o más o menos estar informada sobre quienes fueron Premio Nobel de la Paz alguna vez. Está bien que lo del Nobel de la Paz está un poco desprestigiado por estos días, pero bueno, el Sr. Obispo merece su reconocimiento.

Desmond Tutu, Premio Nobel de la Paz 1984. (Español) (Inglés)

(Parece que ya la arreglaron en la página, aaah... el ritmo vertiginoso de las noticias de la mañana)